El ministro del Interior de Chile, Rodrigo Peñailillo, informó hoy que se mantendrá la alerta roja en un radio de 10 kilómetros, luego de la violenta erupción del volcán Villarrica esta madrugada.

Peñailillo dijo que según la información técnica obtenida tras un sobrevuelo realizado por los expertos del Sermageomin, la Onemi y las autoridades regionales, se determinó mantener la alerta roja a un radio de 10 kilómetros del perímetro del cráter.

Aunque la erupción fue de corta duración, alcanzó una altura de seis a ocho kilómetros y dispersó cenizas al oriente durante dos horas, detalló el titular.

Más adelante precisó que con la caída de fragmentos incandescentes sobre el hielo, se provocó una fusión que causó el aumento del caudal en los ríos ubicados en el norte y en noroeste del volcán.

Un comité operativo en la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) permanece movilizado desde las 03:01 hora local en que se produjo la explosión, con la supervisión técnica del Servicio de Geología y Minería (Sernageomin).

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aterrizó al filo del mediodía en Pucón, donde fue recibida por el intendente Francisco Huenchumilla y otras autoridades.

Bachelet llegó acompañada por los ministros de Defensa, Jorge Burgos; de Obras Públicas, Alberto Undurraga; y de Agricultura, Carlos Furche.

La mandataria acortó un consejo de Gabinete en el Palacio de La Moneda que había despertado numerosas expectativas, y ante la emergencia se trasladó hacia la zona, 670 kilómetros al sur de esta capital.

El llamado es a la calma y a seguir las instrucciones para que este episodio no tenga ninguna situación que lamentar, declaró la presidenta después de conocer que la erupción apenas duró media hora y al parecer el peligro disminuyó.

De acuerdo con el Sernageomin, el material eruptivo puede alcanzar alturas cercanas a los tres kilómetros, razón por la cual fueron evacuadas más de tres mil personas de las comunas de Villarrica, Pucón y Curarrehue y en la localidad de Coñaripe.

Villarrica, sufrió un tremendo shock con una violenta explosión de lava y gases. El volcán, considerado uno de los más activos de Sudamérica, se sitúa a dos mil 847 metros sobre el nivel del mar.

Está cubierto por un glaciar de casquete de unos 40 kilómetros cuadrados. A distancia se divisa un gran manto de nieve, que se encuentra a mil 500 metros de altura.

Si bien desde 1984 no tenía erupciones de la magnitud de la ocurrida esta madrugada, el macizo registró alrededor de ocho en los últimos 100 años, especialmente en 1948, 1964 y 1971, con consecuencias para vidas humanas y severos daños materiales.