Campesinos de la zona encontraron algunas trozas en medio de la trocha, mientras que otras fueron halladas a la orilla del camino cubiertas parcialmente por maleza o por tierra.

La madera aparece luego de que, la semana pasada, el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet) de Costa Rica reconoció desconocer el paradero de, al menos, 2.000 metros cúbicos de maderas provenientes de los bosques afectados por el proyecto.

Llama la atención el hecho de que el tamaño de las tucas encontradas durante este fin de semana coincide con la longitud de las góndolas de las vagonetas.

“Cualquier persona podría pensar que las cortaron para cargarlas en esos vehículos pesados”, dijo el campesino José Ortega.

Hasta ayer se desconocía la cantidad de trozas encontradas por los campesinos locales.

Allan Obando, director regional de la Policía de Fronteras, también confirmó que una de sus patrullas encontró más madera en un predio que se encuentra situado junto a la trocha, en el sector de Las Delicias, por lo que levantaron un acta del hallazgo.

Ese cuerpo policial rastrea la zona ante la posibilidad de que haya una importante cantidad de tucas enterradas.

Varios campesinos que viven cerca de la frontera afirmaron haber visto cómo se cargaban tucas en vagonetas durante la construcción de la trocha 1856, de 160 kilómetros de longitud.

Los testimonios se refieren al paso de maquinaria entre El Roble y Chorreras de Cutris, San Carlos, así como entre Las Delicias y Los Chiles.

Estas versiones son objeto de atención por parte del Ministerio Público, el cual investiga las presuntas irregularidades que se habrían cometido durante la apertura de la carretera que el Gobierno costarricense impulsó en la frontera con Nicaragua.

Junto al borde. La madera encontrada en Cuatro Esquinas, de la especie corteza amarilla, se encuentra a escasos siete metros de la frontera con Nicaragua, en un área muy poco transitada.

“Suficiente sería con que un tractor de llantas o chapulín empuje un poco las trozas y quedarían del lado nicaraguense”, indicó el campesino Ortega.

Según el propio Ministerio de Ambiente, la madera desaparecida del proyecto está valorada en unos ¢300 millones.

Tras el escándalo por las aparentes anomalías, el proyecto lo asumió directamente el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), cuya maquinaria trabaja actualmente entre Delicias y Cuatro Esquinas de Los Chiles.