Un hacendado que dio cuerpo y fortuna para ayudar al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) frente a las tropas invasoras yanquis y que luego continúo la lucha hasta caer abatido en octubre de 1958 -con 68 años a tuto- empuñando el fusil ante las huestes de la Dictadura Somocista; así fue recordado el General Ramón Raudales en el Cementerio de Ciudad Antigua, departamento de Nueva Segovia, donde reposan sus restos como símbolo de los sueños de Libertad y Paz que tanto embriagaban a aquellos hombres que estuvieron luchando codo a codo junto al General Augusto C. Sandino.

Raudales fue junto a Santos López, Heriberto Reyes y Juan Gregorio Colindres, uno de los pocos combatientes sandinistas que sobrevivieron a los operativos de exterminio montados por la Guardia Nacional luego de asesinar a Sandino en febrero de 1934, de tal manera que hoy es reconocido como un eslabón fundamental entre la lucha del General de Hombres y Mujeres Libres y los movimientos guerrilleros que darían vida al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En este sentido, dentro de la Jornada del 81 Aniversario del Tránsito a la Inmortalidad de Sandino, las autoridades del Frente Sandinista en Nueva Segovia y los veteranos de la Asociación del Batallón de Lucha Irregular (BLI) “Ramón Raudales” (antigua unidad de combate del Ejército Popular Sandinista) develaron sobre su tumba una placa en reconocimiento a su entrega irrestricta.

Moisés Morales, presidente de esta asociación, refirió que el General Raudales fue gran amigo del General Sandino, lo cual lo demostró no solamente luchando durante los casi 8 años de existencia del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, sino también entregando los fondos necesarios para los operativos contra la Guardia y las tropas yanquis.

Morales recordó que cuanto el poeta Rigoberto López ajusticia a Anastasio Somoza García, el general Raudales decide arreciar su lucha en Las Segovias hasta caer abatido en busca de sus sueños.

“El General Ramón Raudales significa la continuidad de la lucha sandinista, la continuidad de la lucha del General Sandino”, subrayó.

“Él es el que mantuvo viva la llama de la lucha sandinista para que en el año 1979 lográramos el triunfo de la Revolución” destacó Morales.

Marcado por los sueños libertarios

Este héroe era respetado en todas Las Segovias, donde siempre se le valoró por ser un hombre respetuoso, honesto, valiente y firme en sus ideales libertarios.

Su hija María Dolores Raudales, se mostró agradecida por los homenajes que se le están brindando, y manifestó que la causa por la que éste luchó está en todas aquellas cosas que hoy realiza el Gobierno del Frente Sandinista y por las que se siente orgullosa toda su familia.

“Nosotros nos sentimos orgullosos de tener la sangre Roja y Negra”, refirió.

Manuel Rosales Raudales, nieto de este gran guerrillero, dijo que el encuentro de su abuelo con el General Sandino fue vital, ya que a partir de ese momento se unieron dos hombres que querían una Nicaragua mejor.

Él pudo haberse retirado del Ejército de Sandino porque tenía mucho dinero, “pero siempre lucho hasta el final por lo que hoy es la democracia que hemos logrado”, aseguró.

“Yo creo que el aprendizaje y la compañía de Sandino lo dejó a él marcado para toda su vida”, manifestó Rosales.

Al rescate de los miembros del EDSN

Lester Martínez, Secretario Político del FSLN en Nueva Segovia, señaló que en este departamento se está tratando de rescatar la memoria de aquellos segovianos que estuvieron junto a Sandino como los generales Juan Gregorio Colindres, Pedro Irías, Ismael Peralta, o el coronel Rufo Marín.

Al respecto, Walter Castillo, nieto del General Augusto C. Sandino, destacó que estos fueron hombres que hicieron el sacrificio supremo de entregar lo más sagrado que tiene el ser humano (la vida) por la libertad que hay en Nicaragua.

“Eso no puede quedar en el olvido. Nos corresponde a nosotros salvaguardar esa historia y transmitirla a las futuras generaciones”, instó.

Llama sigue viva

Una muestra de que la llama sandinista sigue viva y se expande en Las Segovias, lo representa precisamente el municipio de Ciudad Antigua, cuya alcaldía no está en poder del Frente Sandinista. Sin embargo, son muchos los muchachos (cuyos padres no tienen tradición rojinegra) que se están sumando a la causa desde su trabajo solidario bajo la bandera que entró triunfante a Managua aquel 19 de julio de 1979.

“En nuestro municipio está (enterrado) uno de los 12 generales que estuvieron con el General Sandino en la lucha contra la intervención norteamericana, y eso nos fortalece en valores, en virtudes y en el compromiso que tenemos para cambiar nuestro municipio”, dijo Cristian Zeledón, dirigente de la JS-19 de Julio en esta localidad.

La talla revolucionaria del General Raudales se vio hasta el último instante de su vida, porque cuando muere tenía 68 años edad, y lo hizo empuñando en la montaña el fusil libertario que le dejó el General de Hombres y Mujeres Libres.