Con una homilía y una procesión, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, celebró las festividades de Cristo Agonizante del Rosario, e invitó a los nicaragüenses a vivir la Cuaresma en un proceso de cambios de corazón a fin de poder lograr la resurrección, tal y como lo vivió Jesucristo. El Cardenal Brenes celebró la eucaristía, junto al padre Aureliano O’Dowd, cura párroco de la iglesia Cristo del Rosario en el barrio del mismo nombre en Managua.

En sus palabras el jerarca católico brindó un mensaje de cómo vivir estos tiempos de Cuaresma, que es una vivencia espiritual "porque al compartir la palabra de Dios es compartir la experiencia de fe y también impulsa la reflexión de ustedes para fortalecer ese proceso cuaresmal".

Indicó que en estos tiempos de Cuaresma, el Señor nos pone a pruebas, las que tienen que ver con las cosas que podemos ir despojándonos, incluyendo aquellas que nos hacen daño física y espiritualmente.

"Qué hermoso cuando hay esa capacidad de poder despojarnos de esos tesoros que tenemos y que de una u otra forma, o en un momento dado, nos está cansando y a veces sabemos que nos está causando dolor y se nos hace difícil poder soltarnos o poder dejarlos".

Subrayó que Dios no escatimó "en entregarnos a su hijo" para que [email protected] tengamos vida y agregó que en estos tiempos de cuaresma nuestra fe estará a prueba para confiar en lo que el Señor nos está pidiendo.

En su mensaje, reiteró que la gran prueba de fuego en este segundo domingo de cuaresma es saber que tanto somos capaces de "despojarnos de nuestros tesoros, porque Dios nos regala su gran tesoro divino que es la persona misma de Jesús".

También manifestó que la Cuaresma es tiempo de Reconciliación, de Amistad y de dejar todas aquellas cosas que nos separan y promover la Unidad. Las festividades en honor a Cristo Agonizante del Rosario se realizan por cuarto año consecutivo en el barrio del mismo nombre, y estas incluyen una procesión en las calles del sector.

"La tradición aquí es poner arcos de frutas, las familias hacen su esfuerzo en poner y cuando pasa la procesión la gente agarra la fruta y año con año se viene mejorando para darle un sentido evangelizador", expresó Cristhian Cerda, de la Pastoral Juvenil de la iglesia.