La Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, rindió homenaje, junto al Presidente Daniel Ortega Saavedra, a la Comunidad Indígena de Monimbó, en un nuevo aniversario de la heroica insurrección del pueblo indígena en 1978, y a los Héroes y Mártires de San José de las Mulas, durante un acto en el cual estuvieron presentes madres y familiares de los 23 jóvenes sandinistas masacrados en 1983.

Rosario valoró que gestas como la de Monimbó y la de San José de las Mulas son tesoros, testimonio y legado que nos movilizan e inspiran las nuevas batallas para alcanzar una Nicaragua libre de pobreza.

Notablemente conmovida por tanto heroísmo, Rosario destacó el nombre de los héroes y mártires que cayeron en Masaya, durante la insurrección de Monimbó.

“Rito Moisés Rivera, Arnoldo Quant Ponce… ¡cómo duelen los caídos, cómo duelen todavía en el corazón de cada uno de ustedes, madres de los caídos de Monimbó, madre de los héroes de San José de las Mulas!... Lorenzo López Gaitán, Julio Antonio López Madriz, Domingo Ruiz, Manuel de Jesús Ruiz González, Miguel Antonio Vázquez, Domingo Cajina Vázquez, de nueve año entonces, Manuel López, de once años, Francisco López, de 13 años, Narciso López… ¡Viva Monimbó! ¡Viva Nicaragua! ¡Vivan los héroes, vivan los mártires de la comunidad indígena de Monimbó! ¡Viva la insurrección de Monimbó”, expresó.

Seguidamente hizo un homenaje emotivo a los héroes y mártires de San José de las Mulas, dando a conocer el nombre de cada joven héroe y el de sus madres.

“Ricardo Avilés Montenegro, su madre María Montenegro Díaz; Alfonzo Orozco, su madre Josefa Sabina Hernández; Dolores Madrigal Silva, su madre Julia Robleto Silva; Guillermo Madrigal Silva, su madre Julia Robleto Silva; Roberto Talavera Carballo, su madre Cándida Carballo Silva; Giovanni Moreno Castillo, su madre Gladis Moreno; Jimmy Vázquez Garay, su madre Vilma Garay Boniche; Sergio Granera Barahona, su madre Martha Granera; Enrique Calderón, su madre Martha Granera; Enrique Calderón, su madre Aura María Calderón Hernández; Esteban Guido Mendoza, su madre Lucrecia Guido; Julio Saballos, Carlos Lacayo Manzanares, su madre Olga Manzanares; Saúl Obando Manzanares López, su madre Gregoria López Arguello; Esteban Mendoza Hernández, su madre Rosa Hernández; César Balladares Alvarado, su madre Vilma Rosa Alvarado Reyes; Miguel Castillo Castillo, su madre María Esther Castillo Loaisiga; Francisco Loaisiga Aburto, su madre Ángela Aburto Dávila; Mariano Espinoza García, su madre Cecilia García Espinoza; Julio César Jiménez Urroz, no se tiene registro; Henry Javier Valle Miranda, su madre Yolanda Miranda; Arnoldo Toruño, su madre Feliciana Rojas Martínez; y Noel Solís Ponce, su madre Lesbia Ponce Villavicencio”.

“¡Que vivan los héroes de San José de las Mulas, que vivan sus madres, sus familias!... Les aseguramos que están presentes en cada una de las acciones y realizaciones de esta Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria”, expresó Rosario con voz entrecortada.

Conmemorar nuestras hazañas como pueblo es celebrarnos en orgullo y dignidad

La Compañera Rosario manifestó que conmemorar las hazañas del pueblo nicaragüense, que contienen bravuras sin límites y esencia de espíritu formidable “es celebrarnos a todos en orgullo y dignidad que nos corresponde renovar cada día”.

“La valiente insurrección de la comunidad indígena de Monimbó, o la inolvidable y gloriosa gesta de los jóvenes de San José de las Mulas, nos contiene a todos, en tanto fuerza y fortaleza de una identidad y de una cultura que se mantiene en pie con hidalguía y que nos corresponde resguardar como tesoro, como testimonio y legado que nos moviliza”, aseguró.

“Nos llenan de respeto y sagrada admiración aquellas páginas memorables de nuestra historia y cada uno de nuestros hermanos nos inspira hoy en las batallas, en las rutas, en los procesos de restitución de derechos con los que procuramos iluminar este tiempo de libertad, dignidad, fraternidad, este tiempo de pequeños triunfos cotidianos, de pequeñas y grandes luchas y de preparación en buena esperanza para grandes victorias, Dios mediante”, agregó.

Rosario recordó que 37 años han transcurrido desde aquel glorioso febrero de insurrección de Monimbó “y el fuego y la voluntad y el compromiso han venido consolidando esta Nicaragua Libre, esta Nicaragua Unida, Bendita, Linda, en la que hoy brilla la Paz, gracias a Dios, y donde todos los caminos son afán de bienestar, de mejoría en la vida, de bien común, de justicia”.

Dijo que el Gobierno está empeñado en la prosperidad y en la búsqueda de la felicidad de las familias en una patria que se honra y se enorgullece por su fe, sus valores, su corazón de familia y comunidad.

“Esta es una Patria que debemos afirmar cada día más tranquila, más segura y en avance sostenido y definitivo contra la pobreza”, explicó.

“El tiempo transcurrido nos ha permitido acercarnos más a todos, conocernos todos, aprender más de todos, reconocernos en un espejo diverso y culturalmente más rico con las experiencias, los aportes, la creatividad con emociones, y la inteligencia de todos”, valoró Rosario.

La Compañera también refirió que el Gobierno Sandinista, impulsor del original modelo de Unidad, Alianza, Diálogo y Consenso, que dirige el Comandante Daniel Ortega Saavedra, “va garantizándonos la realización de sueños, tantos sueños, sueños de los héroes, sueños de los mártires, sueños personales y colectivos, en esas nuevas, en estas nuevas realidades”.

Destacó que los héroes y mártires son “el ejemplo imperecedero de quienes ayer levantaron el puño contra la opresión y se irguieron para demostrar que es posible batallar por dura que parezca la lucha y que es posible, más allá de nuestro pequeño tránsito particular por este plano de vida, vencer y vivir”.

“En este 37 aniversario de la heroica insurrección de Monimbó y en la memoria de eterna de esta juventud comprometida y rebelde de Monimbó, de San José de las Mulas, hoy Nicaragua es libre, hoy Nicaragua es de Paz y juntos, gracias a Dios, vamos adelante en Fe, Familia y Comunidad, en Cristianismo, Socialismo y Solidaridad, en Campañas de Buena Esperanza que tienen que dar a luz al porvenir”, afirmó Rosario.

“Siempre el corazón se llena de emoción y de fuerza cuando recordamos a nuestros hermanos caídos, esa fuerza, esa emoción, ese compromiso de trabajar sin descanso para procurar la patria libre de pobreza que todos queremos”, concluyó la Compañera.