El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, presidieron este viernes el 37 aniversario de la Gesta Heroica de Monimbó y el 32 Aniversario de la Masacre de San José de las Mulas.

El acto se realizó n la Plaza de la Revolución con la Juventud, el Consejo de Ancianos de Monimbó, las autoridades municipales de Masaya, y madres, padres y familiares de los caídos en San José de Las Mulas.

Ambos acontecimientos son fundamentales para Nicaragua, ya que marcan un paso más en la lucha del pueblo por lograr la libertad y la paz que hoy disfrutan las nuevas generaciones.

Durante el homenaje, el Comandante Daniel compartió unos momentos con los familiares de los héroes y mártires de San José de Las Mulas, a quienes les reconoció la entrega incondicional de aquel grupo de muchachos.

De Monimbó a San José de las Mulas

El comandante Daniel señaló que Nicaragua, gracias a sus grandes hombres, desde la época precolombina hasta Andrés Castro, Benjamín Zeledón y Carlos Fonseca Amador, ha dejado un legado de dignidad, de valentía y heroísmo.

Recordó que para febrero de 1978 los jóvenes de la comunidad indígena de Monimbó batallaban de forma desigual contra la Guardia Somocista, la cual gozaba de un gran poderío militar, gracias al apoyo y financiamiento del imperialismo yanqui.

Subrayó que la insurrección de Monimbó inició un 20 de Febrero de 1978 con un levantamiento popular, precisamente cuando se realizaba una misa en memoria del Héroe Nacional y Periodista Mártir, Pedro Joaquín Chamorro, que el 10 de enero de ese año había sido asesinado por el régimen.

Daniel rememoró que se encontraba en las montañas de Dipilto y Jalapa con el Comandante Germán Pomares y con el Comandante Francisco Rivera (“El Zorro”) en el Frente Norte Carlos Fonseca, después de la Insurrección de Octubre de 1977.

Dijo que hasta esas montañas les llegó la noticia de la Insurrección de Monimbó, de los combates que se extendieron desde el 20 hasta el 28 de octubre, donde la Guardia Somocista reprimió con tanques, fusiles, aviones, helicópteros y otras armas entregadas por el gobierno norteamericano a la dictadura somocista, para que asesinaran y sembraran el terror en esa comunidad indígena.

Monimbó es Nicaragua

Dijo que cuando se produce la insurrección de esta comunidad de Masaya, empezó a calar en el pueblo de Nicaragua la consigna de que “Monimbó representaba la rebeldía del pueblo nicaragüense”.

“Monimbó era el mejor ejemplo de la bravura de este pueblo a lo largo de esa historia contra la injusticia, contra las intervenciones, contra la opresión, en la lucha y en la búsqueda de la libertad, de la justicia y la soberanía”, afirmó.

Daniel destacó que entre los héroes y mártires, además de Camilo Ortega, están Bosco Monge, Francisco López Díaz, Ignacio López, Manuel de Jesús González, Francisco López, Julio Madriz Ruiz, Domingo Ruiz Cajina, Miguel Vásquez Díaz, Domingo Cajina y Moisés Rivera, todos originarios de Masaya.

Destacó que Moisés Rivera era un indígena orgulloso de su raza y que su humilde vivienda fue refugio de combatientes sandinistas como Arnoldo Quant, un destacado líder estudiantil, y Camilo Ortega, quienes cayeron resistiendo la represión somocista.

Revolución introdujo cambios profundos

Sostuvo que tras la victoria revolucionaria vinieron nuevos tiempos en que el pueblo tuvo que continuar la lucha.

“Luego vino la victoria y en esta Plaza de la Revolución entraron victoriosos los héroes y mártires de Monimbó y vino la nueva batalla para alfabetizar al pueblo, para llevarle salud al pueblo, para llevarles carreteras a las comunidades, para desarrollar de la mejor forma la agricultura, la ganadería, la producción de alimentos, lo que pasaba necesariamente por poner en práctica una Reforma Agraria profunda, radical como nunca en la historia de Nicaragua”.

Indicó que esta reforma agraria significó que esos grandes latifundios que pertenecieron al somocismo y a sus cómplices, “regresaban a sus legítimos dueños: los campesinos”.

Indicó otro de los pasos de la Revolución fue la erradicación del analfabetismo, pues se encontró que el 60 por ciento de la población no sabía ni leer ni escribir.

El comandante Daniel reprochó que existan personas que afirmen que los mejores tiempos de la economía nacional, fueron en la época somocista, argumentando que existía un crecimiento alto.

Al respecto, afirmó que ese crecimiento tuvo un costo muy alto, pues únicamente beneficiaba a un grupo privilegiado y pequeño, mientras los campesinos y el resto del pueblo estaban hundidos en la pobreza e ignorancia.

Democracia de mentira

Para el mandatario los gobiernos liberales y conservadores nunca han representado la democracia en Nicaragua, pues siempre se han impuesto al pueblo a través del terror, las balas y el engaño.

“De cada 100 nicaragüenses 60 no sabían leer, ni escribir, fíjense, en el año 1979, y Nicaragua se supone que ya era independiente desde el año 1821, ¿cuánto tiempo había pasado?, ¡más de un siglo! más de 150 años habían pasado y habían tenido la oportunidad de gobernar tranquilamente, con el terror, por las fuerzas de las balas, los representantes de los que Sandino llamaba muy bien oligarcas y vende patrias; los conservadores y liberales eran los dueños de Nicaragua, hacían y deshacían con el país como instrumentos los dos del imperio yanqui”, señaló.

“A eso le llamaban ellos democracia y esa tal democracia (....) era un engaño, porque no hay tal democracia, porque la palabra democracia tiene una sola interpretación: democracia, poder del pueblo”, explicó.

Recordó que bajo esa supuesta democracia los campesinos se quedaban sin tierras y que la riqueza que se producía en Nicaragua la venían acumulando los oligarcas y vende-patrias.

“¿Qué democracia, qué poder del pueblo podría existir en nuestro país si la inmensa mayoría de los nicaragüenses como les decía, 60 de cada 100 nicaragüenses estaban en la ignorancia? Un punto de referencia del desarrollo de un pueblo es la educación, la cultura, la ciencia. (…) ¿Cómo puede estar en democracia, un pueblo con 60 por ciento de analfabetismo y con la tierra concentrada en pocas manos?, enfatizó.

Daniel dijo que precisamente contra esas injusticias se luchó en Monimbó y en toda Nicaragua previo al triunfo revolucionario.

Resaltó que luego de eso Nicaragua quería Paz, lo cual no se logró por la guerra impuesta por el presidente Ronald Reagan.

“Le impuso a la juventud nicaragüense, le impuso al pueblo nicaragüense, le impuso a las familias nicaragüenses, se le impuso a la sociedad nicaragüense una situación de guerra, una economía de guerra y sobre todo le impuso el dolor, la muerte, el sacrificio”, señaló.

En esas condiciones fue cuando el 27 de febrero del año 1983, 23 muchachos de entre 17 y 20 años de edad ofrendaron su vida en San José de las Mulas, Matagalpa, en un combate desigual contra la Contra.

Al respecto dijo que Nicaragua no olvida el legado de estos jóvenes ni de quienes cayeron en Monimbó.

“Le guardamos un amor inmenso y una gratitud infinita por la vida que ofrendaron para que Nicaragua finalmente, después de tantas guerras, después dolor, después de tanta lagrima, haya logrado conquistar la Paz, la Estabilidad e ir construyendo la Justicia y el bienestar para todas las familias nicaragüenses, como lo estamos haciendo en estos nuevos tiempos gracias a Dios, gracias a Dios, gracias al Pueblo”.

Recuerda el Caracazo

Durante el acto el Comandante, recordó que un 27 de febrero de 1989 en Venezuela ocurrió el Caracazo, un acontecimiento cuando el pueblo de esa hermana República fue masacrado.

“Un hermano pueblo, el pueblo venezolano, un día como hoy 27 de febrero del año 1989 fue masacrado. Ordenaron masacrarlo para tratar de imponer políticas económicas, sociales que le significaban más dolor, más explotación, más sufrimiento a ese pueblo a pesar de la inmensa riqueza que tiene esa nación”, manifestó.

Daniel señaló que él, junto al Comandante Fidel Castro, estuvo en la toma de posesión del Presidente Carlos Andrés Pérez, quien con su discurso despertó muchas expectativas en los venezolanos (Daniel recordó que Chávez le contó años después que él estaba allí como miembro de la guardia presidencial del Gobierno de Venezuela).

“Nosotros escuchábamos ese mensaje pero luego empezó el Gobierno de Carlos Andrés a tomar una serie de medidas de orden económico, de orden social, que agredían directamente al pueblo venezolano, y entonces, ahí vino la rebelión del pueblo en Caracas y ahí se produjo una masacre terrible”, aseguró.

Reitera su respaldo a Nicolás Maduro

Tras recordar esa efeméride, Daniel envió un saludo al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien hoy está enfrentando intentos golpistas de la derecha.

“Nuestro saludo, nuestra solidaridad con ese pueblo heroico y con su Presidente, el Compañero Nicolás Maduro, que hoy está librando una nueva batalla, ahora contra los golpistas que son siempre alimentados y financiados por el imperio”, puntualizó.

Se solidariza con Bolivia

Daniel también se solidarizó con el Presidente Evo Morales, de Bolivia. Indicó que como consecuencia del cambio climático este país está sufriendo terribles inundaciones y graves sequías, al mismo tiempo.

Gobernar significa estar pendiente del pueblo

El Comandante indicó que hoy en Nicaragua se están tratando de hacer realidad los sueños, luchando desde todos los campos.

“Hay que estar todos los días pendientes de lo que está aconteciendo en nuestro país”, dijo Daniel, subrayando el trabajo que hace el Gobierno Sandinista en cuanto a la atención, vigilancia y seguimiento a cualquier desastre, emergencia o proyecto de restitución de los derechos.

“Gobernar en estos tiempos significa estar pendientes de todos esos detalles, que son los que realmente le interesa al pueblo, le interesa a la familia que se resuelvan”, sostuvo.

Afirmó que ante las emergencias, lo que el pueblo demanda es una respuesta solidaria del Estado Nicaragüense y de la misma comunidad.

Fortalecer actividades del campo

El Comandante Daniel señaló que en Nicaragua se está trabajando para fortalecer todas las actividades productivas de las comunidades campesinas.

“Todo se ve bien fácil cuando ya está hecho el plato de comida, pero qué difícil es desarrollar esas fuerzas productivas, y ese es un reto que tenemos en estos tiempos: desarrollar al máximo las fuerzas productivas en nuestro país, que la producción sea de más calidad”, dijo, señalando que así se le estará rindiendo homenaje a los héroes y mártires de Monimbó y San José de Las Mulas.

Refirió la necesidad de hacer caminos y carreteras en las comunidades rurales, para de esta manera los campesinos puedan sacar la producción.

Recordó que en las labores de acompañamiento que brinda el gobierno, la Juventud está jugando un papel muy importante, pues son ellos quienes trabajan directamente con el pueblo.

Héroes de San José de las Mulas nos marcaron el camino

En su discurso, Daniel señaló que en Nicaragua aún hay población que vive en champas.

“Tenemos el compromiso con la Juventud de seguir construyendo casitas para el pueblo hasta que en Nicaragua, que toda la población, toda la familia, quede con una vivienda digna, que desaparezcan las viviendas de plástico. Tienen que desaparecer las viviendas de plástico. Ese es un reto, un compromiso que tenemos todos, sobre todo la Juventud nicaragüense”, manifestó.

Enfatizó que en ese trabajo los jóvenes aprenden a vincularse con el pueblo, tal como lo hicieron en sus tiempos los Héroes y Mártires de San José de Las Mulas.

“Ellos nos marcaron el camino y nosotros estamos comprometidos a continuarlo”, aseguró.

Para Daniel es importante continuar desarrollando todos los programas en materia de salud, educación y otros campos.
Refirió que para ello hay que estar en constante comunicación con las comunidades, para poder actuar desde todos los niveles lo más rápidamente posible al momento de cualquier emergencia.

Al finalizar su discurso el Comandante Daniel sostuvo que a partir de ahora estas conmemoraciones de San José de las Mulas y de la Gesta de Monimbó se unirán para ratificar el compromiso con los héroes y mártires de estas dos fechas históricas.