Para este 2015, Nicaragua espera atraer unos US$1,650 millones en inversión, dado el desarrollo de una serie de proyectos de gran envergadura, anunció el compañero Javier Chamorro, Director Ejecutivo de la Agencia Pro-Nicaragua.

Esta cifra representaría un incremento del 10% en relación a los US$ 1500 millones recibido en en el 2014.

“Al tercer trimestre (2014) llevamos registrados 1,061 millones, que proyectando al cierre del año nos pone encima de los 1,400 millones, pero considerando que siempre en el cuarto trimestre tiene un comportamiento más fuerte que los demás, entonces creemos que sí vamos a estar en esas metas que nos habíamos fijados de 1,500 millones, a partir de ahí estaríamos esperando un crecimiento adicional”, señaló Chamorro.

Estas proyecciones, estarán soportadas por el crecimiento de la agroindustria, la continuación de proyectos de energía renovables, inversiones en el sector comercio y turismo.

“Hay un sinnúmero de empresas que están desarrollando estos proyectos y estamos recibiendo más proyectos. Ahorita estamos trabajando con dos empresas nuevas que están desarrollando proyectos en el país”.

El mejor momento de Nicaragua

Entre estas empresas se encuentra una de arneses que está evaluando invertir entre 15 y 20 millones de dólares y otra empresa de calzado que proyecta una inversión de 10 millones. Entre ambas empresas generarían unos 1,500 empleos. Igual se proyecta inversiones en producción de cacao, palma africana y textil vestuario.

El asesor en temas económicos y financieros, Bayardo Arce Castaño, coincide en que Nicaragua puede captar esa y mayores cifras de inversión, dado que existen condiciones legales, seguridad ciudadana y estabilidad social.

Informó que es un hecho que el Banco Rural de Guatemala compre ProCredit, igual el CitiBank sea adquirido por el Banco Popular de España.

“Nosotros creemos que todos estos son nuevos aires positivos para la economía del país y sí vamos a cumplir los planes que tenemos trazados y que podemos incluso sobrepasarlos”, señaló Arce.

Este año se proyecta un crecimiento económico entre el 4.8 y 5%, esto sin incluir las megaobras del Canal Interoceánico y la hidroeléctrica Tumarín, entre otras.