“Aprender-haciendo”. Uno de los mejores ejemplos de que esto puede ser posible lo representa el Tecnológico Industrial “Simón Bolívar”, ubicado en Managua, de La Subasta 8 cuadras al norte.

Allí miles de jóvenes de lunes a domingo llegan con el único sueño de estudiar una carrera técnica que les permita incorporarse al campo laboral o bien formar su propia empresa para prestar servicios con altos estándares de calidad.

La metodología usada en esta sede del Tecnológico Nacional es muy práctica, y por tanto desde el primer momento que el alumno ingresa al salón de clases se da cuenta de que el aburrido sistema teórico de enseñanza ha cambiado por uno donde los textos y manuales son un elemento complementario al objetivo principal: aprender a hacer.

Esto se puede lograr en carreras como Metal Mecánica, Construcción Civil, Diseño Arquitectónico, Electricidad Industrial y Domiciliar, Mecánica Automotriz o Textil Vestuario, donde se cuenta con una red de laboratorios y con instructores muy experimentados que hacen de cada sesión de clases algo inolvidable para los estudiantes.

Educación gratuita

Maykel Ramírez, directora del Simón Bolívar, explica que todos los muchachos que estudian estas carreras lo hacen gracias a una beca otorgada por el Gobierno Sandinista.

“Es una educación integral de teoría y práctica con eficiencia y calidad”, manifiesta.

Estas carreras pueden durar de uno a dos años, lo cual permite a los muchachos empezar a trabajar en un tiempo más corto que si estudiaran las carreras que ofrecen las universidades.

Ramírez destaca que las matrículas se realizan todo el año, ya que una vez el grupo de estudiantes culminan sus carreras inmediatamente se procede a incorporar a más muchachos y muchachas.

Es decir, quienes deseen aprovechar esta oportunidad pueden llegar y presentar su fotocopia de cédula y su certificado de notas del último año estudiado. Con eso, solo resta esperar la apertura de las clases en la carrera que más le guste.

Para dar un ejemplo del alcance de este centro, basta decir que actualmente está cubriendo a 1 mil 888 estudiantes en educación técnica y a 4 mil 859 en capacitación y habilitación. Estos tienen disponibles laboratorios de Enderezado y Pintura, Torno y Fresa, diseño arquitectónico, textil-vestuario, construcción, autocad, y otra serie de instalaciones indispensables para una formación integral.

Un asunto de pasión

Isaí Hernández, tiene 16 años de edad, actualmente está llevando el módulo de enderezado y pintura de la carrera Mecánica Automotriz. El asegura que su pasión son los vehículos, lo cual le permitió superar esa etapa inicial de sus estudios cuando prácticamente no sabía nada.

“Yo elegí esta carrera porque me gusta y si a uno le gusta uno le pone empeño”, afirma.

Este jovencito espera seguir estudiando hasta perfeccionarse en esta rama de la industria para poner su propio taller.

“Yo quiero ser independiente”, dice enfático.

Más allá de los sexos

Textil vestuario es una carrera preferentemente buscada por mujeres, sin embargo, en el Tecnológico Simón Bolívar, se encuentra un buen grupo de muchachos que con tijeras, pega y alfileres se están metiendo a fondo en el bonito mundo de la moda.

Para ellos hacer camisas, faldas, pantalones o cualquier otro tipo de vestuario no es cuestión de ser hombres o mujeres sino un asunto de amor a lo que uno quiere hacer.

“A mí me apasiona aprender a hacer diseños, camisas, faldas, shores, pantalones, todas esas cosas”, asegura Henry Bermúdez.

Con 27 años de edad, Henry dice estar aprovechando que el Gobierno abrió estas carreras de forma gratuita.

Otro buen ejemplo de que la pasión por las carreras técnicas no es cuestión de sexos, es Giselle Escobar, de 17 años. Su cuerpo frágil dista mucho de su férrea disposición a trabajar con maquinarias en la carrera de Mantenimiento Industrial, donde ella es la única mujer del grupo.

“Nosotras las mujeres podemos desempeñarnos en el campo laboral (de la industria) al igual que los hombres. Tanto el hombre como la mujer pueden desarrollarse al mismo nivel”, asegura.

Así que quienes deseen seguir los mismos caminos que están recorriendo Isaí, Henry y Giselle, bien pueden abocarse al Simón Bolívar o bien ir a las demás sedes industriales que el Tecnológico Nacional tiene en Bluefields, Jinotepe, Masaya, León, Granada, Somoto o Estelí. Los únicos requisitos son copia de su cédula y el certificado del último año estudiado. Recuerden que las carreras son gratuitas.