En el Departamento de Carazo, el pueblo católico inició el período de Cuaresma con las Peregrinaciones que se realizan cada sábado durante este tiempo litúrgico hacia el Santuario Arquidiocesano del Señor de Esquipulas. Toda la feligresía de las Parroquias que conforman la Zona Pastoral de Carazo de la Arquidiócesis de Managua se reunió este sábado desde tempranas horas de la mañana aproximadamente a un kilómetro antes del poblado de La Conquista para iniciar el Vía Crucis Penitencial acompañados de los sacerdotes y religiosas.

El Santo Vía Crucis estuvo presidido por la venerada imagen del Señor de Esquipulas, el cual era cargado en hombros de sus devotos. Durante el recorrido, en cada estación se meditó en la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo, las Parroquias y los jóvenes de la Pastoral Juvenil de La Conquista representaban a manera de “Judea” el Vía Crucis viviente para hacer más propios los últimos momentos de la vida de Jesús.

La peregrinación cuaresmal, que fue la primera de cinco que se realizan en este tiempo hacia el templo católico de La Conquista se caracterizó por el orden y devoción que practicaron y demostraron los participantes; quienes entonaban cánticos cuaresmales y rezaban el Santo Rosario bajo un inclemente sol.

“Es primer año que vengo con mi Parroquia para ganar las indulgencias, todo se ve bien organizado, muy devota la gente, bastante entregada. Aquí nadie se queda sin rezar, también no nos importa el sol y el calor porque ofrecemos ese sacrificio por nuestros pecados, por eso es un Vía Cruz Penitencial, porque hacemos penitencia, bajo el sol, caminando en la carretera, hasta llegar al Santuario del Cristo Negro de Esquipulas”, dijo el señor Pedro Ramírez, miembro de la Parroquia Santa Teresa.

La señora Martha Munguía viajó desde Casares con los miembros de la Parroquia Santa Cruz, durante la peregrinación rezaba con mucha devoción el Santo Vía Crucis, expresó su entusiasmo por participar en esta actividad religiosa: “Como católica, para mí es una gran cosa caminar con Jesús y meditar en su pasión y muerte porque él dio su vida por nosotros, él se sacrificó y esto es nada comparado con lo que hizo nuestro Señor por nosotros. Aprovechamos este tiempo de cuaresma para prepararnos y pedir perdón a nuestro Dios por los pecados que hemos cometido”, expresó.

La Peregrinación concluyó en el Santuario del Señor de Esquipulas ubicado en el Municipio de La Conquista, luego de haber ingresado al recinto sagrado, los católicos se prepararon con el sacramento de la Confesión que fue impartido por los sacerdotes de la Zona de Carazo. Mientras tanto, el Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Managua presidió la Santa Misa en la que participaron los católicos de la localidad y los visitantes que hicieron la peregrinación. Brenes fue recibido entre aplausos a lo interno del templo, ya que, según explicó “por prescripción médica no he podido participar en esta primera peregrinación a como lo he hecho en años anteriores, por eso agradezco todas sus oraciones por mi salud y como Obispo tengo que dar el ejemplo y seguir las orientaciones de los Doctores aunque a veces no nos guste, pero si se me dio la oportunidad de comenzar esta Cuaresma con ustedes celebrando la Sagrado Eucaristía”, aclaró el prelado.

Durante su homilía, hizo un llamado a la conversión, uno de los ejes fundamentales de la Cuaresma como preparación para las festividades de la Semana Santa: “Son cuarenta días que la Iglesia nos propone para meditar en los dolores de nuestro Señor; esta cuaresma la hemos iniciado con el miércoles de ceniza con ese símbolo externo de la cruz en nuestra frente que nos recuerda que somos polvo, que somos una nada ante el poder inmenso de nuestro Dios. Hoy hemos comenzado acá en esta Iglesia que peregrina en Carazo la primera Peregrinación Cuaresmal, donde todos ustedes han caminado meditando el Santo Vía Crucis y como culmen y punto principal tenemos la Santa Misa y luego de habernos confesado y comulgado se nos concede las indulgencias correspondientes para el perdón de nuestros pecados”, explicó el Cardenal durante su homilía.

“La cuaresma es un tiempo de conversión, nos preparamos con el ayuno que puede ser privarnos de algo que nos guste tanto, la oración, base fundamental para nuestra vida y las obras de caridad que nos hacen crecer como cristianos y ser ejemplo ante el mundo entero de que realmente amamos a nuestro prójimo, al débil, al necesitado. Que nos podamos preparar pues en esta Cuaresma para poder celebrar la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor y lleguemos con alegría a las Fiestas Pascuales”, finalizó el purpurado

Las peregrinaciones cuaresmales fueron iniciativa del Cardenal Brenes hace algunos años viendo la afluencia de feligreses que llegan todos los viernes de Cuaresma a visitar al Señor de Esquipulas, por esto, debido a que muchos no pueden ir los viernes por el trabajo y las obligaciones cotidianas, instauró también el Vía Crucis con la venerada imagen durante cinco sábados de Cuaresma donde participan las distintas Zonas Pastorales de la Arquidiócesis de Managua para que la devoción al Cristo Negro acreciente al amor a nuestro Señor en quienes llegan a visitarlo en este Santuario Cristológico Arquidiocesano.

El próximo sábado participará la Zona Pastoral de Masaya y en los siguientes las Zonas Pastorales Oriental, Central y Occidental de Managua. Todas con la representación de las distintas parroquias de la Arquidiócesis de Managua.