La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, asegura que la manifestación 18F en conmemoración de la muerte del fiscal Nisman "fue decididamente una marcha opositora, convocada por fiscales y apoyada por jueces y todo el arco político opositor" y que el único mérito del evento fue lo que demostró la libertad de expresión.

En su página web Cristina Fernández subrayó que "la marcha a la que asistió todo el arco de partidos opositores y sus candidatos presidenciales, salvo las agrupaciones de izquierda, no fue para nada un acto de homenaje a una persona trágicamente fallecida, con la obvia excepción de sus familiares directos".

La marcha "realmente fue: simple y sencillamente, una marcha opositora", acentuó la presidenta.

Asimismo culpó al Poder Judicial de intentar "desestabilizar al Poder Ejecutivo".

La mandataria puso en duda la integridad de los fiscales convocantes. "No deja de ser una curiosidad que dos de ellos fueron acusados por familiares de las víctimas de obstaculizar la causa Amia y la tarea del propio Nisman", dijo.

No obstante, también encontró aspectos positivos en la manifestación: "un único e inmenso mérito, que es el que en la Argentina, tu país, se puede disentir, se puede insultar al Gobierno y a la Presidenta, y se puede marchar libremente".