Durante un conversatorio en el Palacio Nacional de la Cultura, el historiador y escritor Rafael Casanova Fuertes, expuso la estrecha relación que existió entre el General Augusto C. Sandino y la Costa Caribe nicaragüense.

En su disertación, el investigador rememoró que el General Sandino también permaneció en la conciencia colectiva de las familias indígenas del Caribe, durante la resistencia ante la ocupación norteamericana.

Explicó que el General de Hombres y Mujeres Libres, viajó a Puerto Cabezas en 1926, para tratar de conseguir armas, y de esta forma enfrentarse a la ocupación yanqui, “puesto que el mando constitucionalista de José María Moncada se las había negado”.

Estando en Puerto Cabezas, son unas mujeres criollas y misquitas que ayudan al General Sandino a obtener estas armas para defender la soberanía de Nicaragua, relató Casanova.

Además, expuso que cuando Sandino realizó la ofensiva hacia la Costa Caribe (1931), mientras era ocupada por los marines del imperio, mandó a sus mejores hombres: entre ellos Pedro Blandón, Ismael Peralta, Pedro Altamirano y el Coronel Abraham Rivera.

“Los oficiales de Sandino atacaron las instalaciones de la Unit Fruit Company (los enclaves), las posesiones militares de los marinos y los Guardias Nacionales; además que se da la toma de Cabo Gracias a Dios", reseñó.

Para Rafael Casanova, la incidencia de Sandino en la Costa Caribe fue clave, sobre todo porque muchos de los máximos dirigentes de los misquitos, sumos y zambos, asimilaron su pensamiento.