Durante los sombríos años del neoliberalismo, habían sido excluidos de los planes preventivos ante desastres naturales, pero esta vez el Gobierno Sandinista los ha integrado no solamente a los diferentes talleres formativos, sino que también los ha vuelto protagonistas esenciales de la construcción y diseño de estos planes.

La Procuradora Especial de Personas con Discapacidad, Rosa Salgado, comunicó que esta solo constituye la primera fase en que las personas ciegas, sordas, mudas o con limitaciones motoras, se estarán capacitando y siendo parte de la actualización de los planes preventivos para enfrentar de forma responsable un sismo o terremoto.

En Alianza con la Cruz Roja y el Gabinete de las personas con discapacidad, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), inició este miércoles ese intercambiando necesario de conocimientos sobre medidas preventivas ante cualquier sismo que se les presente a este sector vulnerable de Nicaragua.

“Sabemos que a diario vivimos expuestos a situaciones como temblores, inundaciones; y es preciso que, en este sentido, las personas con discapacidad estén preparadas, y sepan cómo actuar en ese momento”, expuso.

La compañera Salgado, explicó que generalmente se conoce que muchas personas con discapacidad viven solas, por lo que también se está trabajando en coordinación con las familias de barrios y comunidades, para que –ante una situación de mayor riesgo- estén pendientes y al auxilio de estos.

“Hemos venido avanzando grandemente, pero tenemos que seguir trabajando diariamente; haciendo un mapa en la vivienda, sobre las rutas de evacuación y zonas de seguridad, para que ellos (personas con discapacidad) estén preparados, y tengan ese derechos fundamental”, expresó.

Por su parte, Virginia Madrigal, Arquitecta y Técnica de la Cruz Roja, informó que de momento, están trabajando en el tema de reducir riesgos, y dotar de herramientas didácticas y conocimientos a estas personas que son vulnerables en contextos urbanos.

Una de las herramientas didácticas facilitadas durante este taller, a las personas no videntes, fue una maqueta –en relieve-, en la cual se expuso los diferentes puntos críticos de la capital, ante la eventualidad de un sismo o terremoto.

La compañera Perla Betania, quien tiene problemas motores y participa de estas capacitaciones, explicó que uno de los puntos esenciales que se ha expuesto es trazar las rutas y zonas de seguridad en las propias viviendas de cada una de las personas que presentan discapacidad.