Recordando la necesidad de fortalecer la fe en Cristo y el amor al prójimo, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, ofició la misa del Miércoles de Ceniza en el Centro Integral de Mujeres ubicado en el kilómetro 27 de la carretera Tipitapa-Masaya.

En la solemne eucaristía, el Cardenal estuvo acompañado por la Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, las privadas de libertad y funcionarios del Sistema Penitenciario Nacional (SPN).

Obando explicó que la tradicional imposición de la ceniza en la frente recuerda que el tránsito por la tierra es algo pasajero.

“Nos invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana sujeta a la muerte”, indicó.

“Con el Miércoles de Ceniza se abre una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano”, manifestó Obando, a la vez que subrayó que los 40 días de conmemoración de la pasión y muerte de Cristo son un llamado a la conversión, así como un tiempo de oración, penitencia y ayuno para estar más cerca de Dios.

Además sostuvo que los cristianos deben valorar la realidad terrenal bajo la luz de la verdad, lo cual conlleva estar conscientes de que los hombres están de paso por la Tierra.

Durante la homilía, Obando expresó que la oración es muy importante en estos tiempos, ya que es un instrumento para estar cerca de Dios, y de esta manera poder cambiar el interior de las personas.

Dijo que todos los sacrificios deben realizarse con amor para poder alcanzar la recompensa de la felicidad eterna.

“Queridos hermanos y hermanas dispongámonos entonces a vivir este tiempo cuaresmal con el firme propósito de cambiar y renovar nuestras vidas”, indicó el Cardenal de la Paz.

Las privadas de libertad recibieron con mucha alegría las palabras de Su Eminencia, ya que representan un mensaje de esperanza para ellas.

“Este es un día muy especial, fue por este tiempo que crucificaron a nuestro Señor”, dijo Aurora Elena Hernández.

“Este día lo tenemos que celebrar con fe, teniendo esa fe en que nuestro Señor Jesucristo está vivo”, subrayó.

La Ministra de Gobernación Ana Isabel Morales, manifestó por su parte la importancia de la conversión y el perdón.

“Compartir este inicio de la Cuaresma con las privadas de libertad significa eso”, aseguró Morales.

En el Centro Integral de Mujeres hay más de 200 privadas de libertad, quienes gozan de un régimen distinto a los hombres. En este sistema penitenciario tienen oportunidades de trabajar y estudiar como parte de un plan gubernamental de reinserción social.