Las dos taquillas dispuestas para la compra de boletos lucieron abarrotadas desde tempranas horas de la mañana. Los portones del coloso que sirvió de escenario de la histórica victoria 2-0 de Nicaragua sobre Cuba en 1972, encuentro ganado por Julio Juárez, abrieron desde las 12 del mediodía para que los fanáticos comenzaran a entrar.

La alcaldesa capitalina Daysi Torrez, en las palabras de inauguración del evento, expresó que Managua le da la bienvenida a la selección cubana, y dijo que otra vez se encuentran en el Estadio Nacional, que ha sido escenario de mil batallas deportivas entre Cuba y Nicaragua, estos dos equipos, que lejos de participar en un encuentro para medir a dos rivales, es un reencuentro entre dos pueblos hermanos.

Además, la alcaldesa destacó el apoyo que el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional brinda al deporte.

“Vengo a ser testigo de un juego sensacional, esperamos que Nicaragua sepa vencer a este conjunto cubano, donde hay buenos jugadores, en realidad Cuba siempre ha tenido excelentes peloteros”, contestó Carlos Jiménez, de 63 años, un hombre que asegura haber estado la noche que los nicaragüenses vencieron a los antillanos en 1972.

“Esa noche fue tremenda, un cielo despejado y Julito fue hermético, Nicaragua ganó y eso es histórico porque a los cubanos es difícil ganarle”, agregó don Carlos, mientras esperaba comprar su boleto.

En las afueras y dentro del estadio se puede apreciar las banderas de Nicaragua y Cuba, símbolo de la solidaridad que protagonizan ambas naciones. La jornada sirve de buen punto de venta para decenas de vendedores de comidas, refrescos, gaseosas o cualquier otro souvenir.

“Una vez el deporte une a los nicaragüenses y a los dos países, esto es una muestra que la amistad entre nicas y cubanos sigue viva y radiante”, manifestó Juan Castro Sevilla, habitante del barrio Riguero.

Nicaragua espera  brindar un buen espectáculo, mientras los cubanos con Rusney Castillo, Alfredo Despaigne, Alexei Bell y Erisbel Arruebarruena comandan la novena antillana.

Róger Machado, manager de Cuba, en sus primeras palabras fue categórico al decir que “venimos a ganar”, por lo que la tropa nicaragüense tendrá que ponérsela difícil para tratar de anexar otro capítulo histórico a la hoja deportiva del béisbol nacional; a como dicen los cronistas: hasta que caiga el último out se puede cantar victoria.