El Ministerio de Salud (Minsa) confirmó que la cepa del virus Chikungunya que circula actualmente en Nicaragua pertenece al genotipo asiático.

Para las autoridades conocer el origen del virus es importante, pues facilita el seguimiento y control de una enfermedad que hasta el día martes 10 de febrero ha infectado a 3 mil 669 nicaragüenses.

El virólogo Ángel Balmaceda, Director del Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia, manifestó que expertos de esta institución lograron aislar el virus, de tal manera que estas muestras fueron enviadas a la Universidad de Berkeley, en California, donde se logró detectar el origen exacto de la cepa.

Balmaceda afirmó que de los tres genotipos del Chikungunya, dos son africanos y el otro es de origen asiático.

“Las cepas o los virus que están circulando aquí pertenecen al genotipo asiático, que son los mismos virus que circulan en las islas del Caribe (...), en Panamá y en República Dominicana”, explicó el experto.

Es importante señalar que el Chikungunya originalmente era transmitido solo por el mosquito Aedes Albopictus, pero que tras una mutación empezó a transmitirse también a través del Aedes Aegypti, mismo vector que transmite el Dengue.

“La importancia fundamental es que sabemos ya el origen de la cepa del virus que está circulando en el país. Estos virus fueron aislados de pacientes nicaragüenses. En otros países de la región han sido aislados de casos importados de las islas del Caribe. En este caso nosotros los identificamos de pacientes nuestros”, expresó Balmaceda.

De acuerdo a los expertos el Aedes Aegypti facilita las posibilidades de transmisión de la enfermedad, sobre todo porque la población de Nicaragua no tiene anticuerpos contra ella.

El Director de Vigilancia para la Salud del Minsa, doctor Carlos Saenz, subrayó que los brigadistas del Ministerio continúan la intensa lucha contra el vector, no obstante, hizo énfasis en que la principal punta de lanza debe ser la familia, la cual tiene que preocuparse por eliminar de sus hogares todos aquellos potenciales criaderos.

“Nosotros no necesitaríamos ni fumigar ni necesitaríamos abatizar si la población en su conjunto (...) tiene una mayor participación en la lucha contra este vector”, aseguró.

El virus de Chikungunya puede causar fiebre, dolores musculares y articulares, cefalea, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas.