El Papa Francisco visitó el domingo un barrio en las afueras de Roma (Italia), lo que sorprendió a muchos de los residentes, procedentes de países suramericanos.

"Salió del vehículo y la gente se sorprendió cuando le vieron frente a sus viviendas", dijo el párroco Aristide Sana, que se trasladó a toda prisa al lugar cuando se enteró a último minuto de la parada imprevista del Papa.

"¿Cuántos de ustedes aquí hablan español?", preguntó bromeando en este idioma.

"¡Todos! ¡Todos!", gritaron.

La comunidad está compuesta por unas 150 personas y también vive gente procedente de Rusia, Eritrea, Ucrania y Polonia.

El Papa, que ha hecho de la preocupación por los pobres el pilar central de su papado, era conocido en Buenos Aires por sus frecuentes visitas a las "villas miseria" de la ciudad.