Desde la Rotonda La Virgen hasta la Catedral Metropolitana, centenares de fieles católicos acompañaron caminando a la Virgen de Candelaria, en su peregrinar por las distintas parroquias de Managua.

El Padre Juan Calero, explicó que desde el quince de enero hasta el quince de febrero la Virgen estará peregrinando en Managua.

“Somos la Parroquia de Candelaria, ubicada en las Américas No. 1. La fiesta de Candelaria es el 2 de febrero y es voluntad del Cardenal que la virgen de Candelaria de Managua visite el templo mayor, que es la Catedral de Managua como una manera de devoción y amor a la Virgen, que ha estado desde antes del terremoto de 1972”.

Desde la Virgen se promueven los valores de Amor, Paz, la Unión Familiar y el acercamiento a Cristo.

María Rostrán, quien acompañó a la imagen en su peregrinar hacia la Catedral, nos explicó que “Conmemoramos a Nuestra Señora de Candelaria, dándola a conocer en Managua, ya que la Señora de Candelaria se celebra a nivel de los otros pueblos, lo que nosotros le llamamos pueblos blancos, y ahora queremos darla a conocer en Managua”.

Norma Alemán, junto a sus nietas manifestó que la virgen la llena de fortaleza.

“Vengo acompañando la procesión, pidiendo por las enfermedades, promesas de sanación al Señor Jesucristo y a ella para seguir adelante”.

Otra fiel devota es la señora Vilma Sotomayor, quien dijo sentirse “bien contenta al venir detrás de Nuestra Madre Santísima. Vamos en un caminar muy contentos, alegres y con energía”.

Pidió la unión de las familias, que busquen la palabra de Dios. “La importancia es que todos seamos unidos con ellos, que busquemos su caminar, que nos mejoremos de carácter, seamos amables y que los feligreses acudan a Nuestra Madre y a Nuestro Señor”.

Por su parte, Juan Francisco Gutiérrez, externó amar a la virgen por regalarle un hogar feliz.

“Amo a la Virgen porque es la madre de Dios y es la Virgen Santísima. Ella es la que me ha fortalecido en el amor a Cristo, al padre, al hijo y al Espíritu Santo”.

“Me dio un hogar maravilloso, hijos sanos, me dio la salud de mi corazón y yo por eso la amo. La Virgen nos lleva al camino de la salvación, que es Cristo Nuestro Señor”, concluyó.