Con una nueva esperanza, y una sonrisa en su rostro, 103 familias que estaban en el albergue de “La Menem” de la carretera norte, fueron trasladas a Ciudad Belén, lugar que a partir de hoy será el nuevo hogar de hombres, mujeres y niños que por años soñaron con vivir en un lugar tranquilo y con seguridad.

Eliezer López, delegado de la Alcaldía en el Distrito VI, afirmó que “El albergue fue la casa por varios meses de 240 familias, de las cuales hoy 103 familias fueron trasladadas a Ciudad Belén, esto por mandato del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, que nos ha orientado que estas familias habiten sus viviendas lo más pronto posible”.

“Surge una nueva esperanza para todas estas familias, con ello también surge un nuevo compromiso de cuidar esas casas, que sea la herencia para sus hijos”, concluyó.

Equipos de la Alcaldía de Managua, Sinapred y brigadas humanitarias de rescate, ayudaban desde tempranas horas de la mañana a trasladar los bienes de las familias, camas, colchas, ropa, lavanderos, motos, mesas, sillas y hasta las mascotas fueron llevadas a su nuevo hogar.

Con este nuevo traslado, suman 1104 familias que poco a poco van a recobrar su vida y bienestar, hecho que agradecen primero a Dios y al Gobierno Sandinista.

Las familias encontraron sorpresas al momento de llegar a su nuevo hogar, ya que se les entregó una mesa de madera, una cocina, un tanque de gas, cama matrimonial con su respectivo colchón, una litera con dos colchones, un comedor plástico con ocho sillas y un lavandero.

“Voy a estar bien en este lugar y le doy gracias a Dios porque Daniel Ortega y la primera dama hicieron este esfuerzo para nosotros, nos amueblaron las casa y nosotros no esperábamos eso y esperamos que este barrio sea para nosotros siempre lo mejor”, manifestó con lágrimas en sus ojos Jessica María Saldaña Araica.

Eugenia Maclovia Tercero, vivía en la quinta etapa del barrio 18 de mayo, lugar donde el 16 de octubre del 2014, perdieron la vida varias personas al colapsar un muro, producto de las fuertes corrientes de agua.

Ahora Tercero, quien tiene una discapacidad, vivirá tranquila, sin el miedo de pensar que en cualquier momento podría su vida estar en peligro.

“Estos tres meses en los que estuve en el albergue me sentí bien, pero por un lado afligida porque me enfermé y lo superé pidiéndole a Dios. Le damos gracias a Dios y al gobierno que se está preocupando por los pobres”.

Igual que Maclovia, se encontraba la señora Gloria Blanco, quien en cada invierno no dormía pensando que en cualquier momento las corrientes se le llevaban su humilde vivienda, ahora para ella vivir en Ciudad Belén es un sueño hecho realidad.

“Nosotros vivíamos al orilla de un zanjón y nos habían dicho que saliéramos y no queríamos por los tantos años que teníamos de vivir (ahí), pero era un peligro para nosotros y nuestros hijos y nietos”.

“Le damos gracias a Dios, al presidente y a la compañera Rosario porque se ha preocupado por nosotros. Estos niños van a crecer en un sistema más sano, más cuidadoso”.

“Un cambio sobre todo para estas criaturas que vienen para arriba y debemos dejarle algo bueno”, resaltó.

Por su parte, Marisol Loaisiga, dijo que “Me siento feliz, le doy gracias a Dios y al gobierno que ha respondido por nosotras. Esto es algo que no tenía y ahora ya lo tengo”.

Lorena del Socorro Mayorga, externó que “Nuestra vida ahora ya no va a correr peligro y vamos a luchar para salir adelante y vivir mejor que antes”.

En los próximos días más familias estarán recibiendo las llaves de sus viviendas, casas anti sísmicas que garantizarán comodidad y tranquilidad a varias generaciones que podrán hacer uso de la escuela, centro de salud, CDI y parque que se están construyendo en los alrededores.