El Padre Oswaldo Tijerino, párroco del Templo San José invitó a los feligreses de todo Nicaragua a participar en estas festividades religiosas cuyos orígenes se remontan a los tiempos coloniales, cuando esta localidad apenas era un “lugar de vecinos” con no más de 60 casas alrededor de una pequeña capilla y a orillas del río Tipitapa.

La fiesta dará inicio el 6 de enero cuando la sagrada imagen sea bajada de su santuario en el Altar Mayor y el día principal de la celebración es el 15 de enero cuando sea realiza una solemne misa presidida por el Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes. Los Mayordomos son Eduardo Antonio García Wetts y María Fidelia Colomer de Wetts.

Imágenes del Cristo de Esquipulas son históricas

El párroco recordó que la actual imagen del Cristo Negro de Esquipulas  que se venera en Tipitapa fue mandada a tallar por la señora Josefa Sierra de Almendares, en los talleres del escultor Quirio Cataño, en Guatemala.

La imagen llegó a Tipitapa el 15 de enero de 1754 y según el padre Tijerino, el taller de Cataño era en esa época una famosa escuela guatemalteca fundada por el Maestro portugués que residió en el siglo XVII en la ciudad de Guatemala.

Sus discípulos fueron los que hicieron esta preciosa imagen que hoy permanece en Tipitapa y que tiene una belleza espectacular por su anatomía, dijo el padre Tijerino.

“La mandaron a hacer inspirados en el Cristo de Esquipulas de Guatemala, pero a mi manera de ver esta escultura es más bella que la misma escultura del Señor de Esquipulas de Guatemala, hablo yo de los rasgos y la perfección en su anatomía”, recalcó.

El cura párroco indicó que además de esta imagen hecha en Guatemala, en Tipitapa también se venera una imagen más pequeña, que se encuentra en una bóveda en una de las paredes frontales del templo católico.

Esta imagen según refirió el padre Tijerino, fue encontrada en una alforja en un burro abandonado por un campesino no identificado. La pequeña imagen fue llevada al templo posiblemente dos años antes de que llegara de  Guatemala la otra imagen y desde esa época fue venerada por la población.

El padre Tijerino relató que a esa pequeña imagen se le atribuyen muchos milagros y refirió que en tiempos recientes se registró un incendio en su nicho. Algunos testigos señalaron que las llamas que amenazaban la imagen de madera eran lanzadas hacia afuera, como si un fuerte viento las empujara desde adentro, para evitar que la dañaran.

Añadió que las dos imágenes del Cristo de Esquipulas son como un símbolo que representan a Cristo Nuestro Señor.

“Todos sabemos que Cristo es Dios; y nosotros veneramos estos símbolos que lo representa. Nosotros sabemos que el milagro más grande que puede hacer una imagen, en este caso esta preciosa imagen del Señor de Esquipulas es aumentarnos la fé, la fé que te entra por el ojo, porque la fé no solo entra por el oído, la fé entra por la vista, cuando yo contemplo una imagen del Señor me lleno de fervor y mi fé crece y es la fé unida a la misericordia de Dios, la que hace el milagro”, reflexionó el religioso.

“El milagro de las imágenes, sobre todo cuando son bellas está en eso precisamente, en motivar nuestra fé, él único que hace milagros es Cristo, pero la imagen motiva la fé”, recalcó.

Se rescatan tradiciones

El padre Tijerino también señaló que este año se rescatarán muchas tradiciones perdidas en el tiempo.

Entre esas tradiciones mencionó que la imagen pequeñita del Cristo de Esquipulas, que tenía más de 60 años de  no salir en procesión, este año lo hará el 12 de enero acompañada de música y de abundante pólvora.

Igualmente, la alborada que no se hacía desde hace muchos años esta vez se realizará el 14 de enero a las 7 de la noche, cuando habrá una exposición hípica de caballos de raza, acompañada por filarmónicos en los predios del templo San José, en la víspera de la gran celebración el 15 de enero.

Otra tradición que será rescatada es La Diana, que el padre Tijerino califica como un gesto bonito porque alegra a la población todos los días del 7 al 15 que es día central de la fiesta. “La Diana es una invitación al pueblo por medio de los filarmónicos todos los días a las 5 de la mañana, para invitarnos  acudir  al templo, invitarnos a orar, a recordar a nuestro Señor, a nuestro Redentor representado en esta artística imagen del Señor de Esquipulas”, dijo.

“Es una invitación a orar, a ser mejores cristianos, la fé entra por el oído, por los ojos, por el tacto. Esta Diana es para animamos, a acercarnos a Cristo y acercarse al templo a orar”, dijo.

Padre Tijerino califica de positivo apoyo de autoridades locales

El padre Tijerino calificó como muy positivo el apoyo recibido por las autoridades municipales al desarrollo de las festividades patronales, porque hace que las fiestas de alguna manera recobren el realce que habían perdido.

Si la Alcaldía no nos apoyaran, las fiestas no tendrían el realce que con la ayuda de ellos esperamos tener y contribuye también al rescate de las tradiciones que se habían perdido, dijo el padre Tijerino.

La doctora Leticia Montenegro, concejal municipal y coordinadora de las Fiestas Patronales confirmó que hay un esfuerzo conjunto entre las autoridades edilicias, el comité organizador y la Iglesia para garantizar el éxito de las festividades.

Un templo colonial

Hay que destacar que los feligreses que asistan a las Fiestas del Señor de Esquipulas, podrán admirar en Tipitapa los detalles de un templo católico construido en la época colonial.

Este es el único edficio colonial que queda en el departamento de Managua de la época colonial, los otros fueron destruidos por catástrofes naturales.

La parroquia de San José fue saqueada y dañada por los filibusteros de William Walker en mayo de 1857, que según las autoridades locales de la época dejaron el templo fue dejado “inmundo, fétido, cual una cárcel”.

“Su fachada es muy sencilla, lo atribuyo yo a la influencia franciscana, misionera, en estos lugares”, dijo el padre Tijerino.

Las columnas del templo fueron hechas de un solo árbol y son dúplex, únicas en Nicaragua. Cada columna fue tallada en un árbol, cuentan con una gran altura y todo ello fue tallado a mano hace ya casi 300 años. Actualmente esa madera tiene una consistencia casi como de una piedra. La base de las mismas es de pura piedra. Mientras tanto, las paredes tienen un grosor de varios metros.

Lo único contemporáneo de este templo es el Altar Mayor, que fue construido en la época de los años 40 del siglo pasado.