En ocasión de conmemorarse este 6 de febrero los 99 años del tránsito a la inmortalidad del Padre del Modernismo, Rubén Darío y en vísperas del inicio de los festejos por el centenario de su partida física, el pueblo leonés celebró una solemne eucaristía en su honor destacando el orgullo que representa para Nicaragua haber sido la cuna de tan ilustre poeta.

Durante la homilía, el Obispo de la Diócesis de León, Monseñor César Bosco Vivas Robelo, afirmó que con esta celebración eucarística se están iniciando los festejos que se disponen al primer centenario de la muerte de Rubén Darío, actividades de las cuales la iglesia quiere ser participe conmemorando también ese gran poeta que dio tanto orgullo a los nicaragüenses.

“Son 99 años los que hoy se cumplen 99 años de su partida de este mundo y durante el año que viene habrá muchos homenajes a nuestro máximo poeta nicaragüense, oiremos muchas cosas interesantes, volveremos a escuchar sus obras o a leer nosotros mismos los poemas, sus obras […] entre tantos homenajes que seguramente que desde distintos sectores de la sociedad nicaragüense y fuera de nuestra patria se van a rendir al poeta, la iglesia no puede ausentarse y no se ausentará porque queremos participar de estos festejos, porque sentimos que Rubén Darío siendo de toda Nicaragua, es de la iglesia”, expresó Monseñor Vivas.

El Obispo recordó que las obras del panida nicaragüense están llenas de referencias a la palabra de Dios, a la persona Divida de nuestro Redentor y que incluso a él se deben poemas que en su infancia y juventud escribió en honor a la madre de Jesucristo.

“(Rubén) Murió en los brazos de la iglesia, su amigo y admirador mi antecesor, Monseñor Pereira y Castellón pudo recibir de Rubén sus últimas palabras y seguramente sus expresiones de súplica implorando ese perdón que nos había cantado tan maravillosamente cuando llamó a Jesús perdonador de injurias, no porque fuera un pecador grandísimo, sino porque era como todos nosotros un ser humano capaz de equivocarse y capaz de cometer errores en su vida, pero ahí estaba la fe que él había tenido en su infancia y su niñez”, comentó Monseñor César Bosco Vivas.

Por su parte el Alcalde de León, Roger Gurdián Vigil reiteró que con esta celebración eucarística el Gobierno local anuncia los festejos del centenario en claro reconocimiento al gran poeta nicaragüense.

“Con esta misa solemne damos el inicio hacia el centenario del paso a la inmortalidad del Principe de las Letras Castellanas, León entero rinde tributo a un leones de corazón y eso para nosotros tiene un reconocimiento importante porque León se siente con orgullo al celebrar ese centenario del inmortal Rubén Darío”, declaró el edil.