El próximo lunes 9 de febrero los centros educativos públicos abrirán sus puertas a los y las estudiantes para iniciar el año escolar 2015, y de cara a garantizar la seguridad de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en su regreso a clases, la Policía Nacional está desarrollando la inspección de los expendios de bebidas alcohólicas y sitios de maquinas tragamonedas cercanas a colegios en todo el país.

Durante la tarde de este jueves, agentes policiales del Distrito VII de Managua realizaron una pequeña inspección en bares, licorerías y casas de máquinas tragamonedas, para confirmar los permisos de operaciones y recordarles a los dueños que no deben permitir el ingreso ni la venta de productos alcohólicos a menores de edad y mucho menos a jóvenes con uniformes escolares.

“Vamos a visitar cinco negocios, entre tragamonedas, ventas de licor sellado, licorerías, bares que están cercanos a los colegios, con el objetivo de inspeccionar este tipo de negocios ubicados en el perímetro de los centros educativos, que estos cumplan con las normas y requisitos y hay que buscar que estos visiten los negocios aledaños y que cumplan con la orientación de no venderles”, explicó la Capitán Marisol Mercado.

Mercado detalló que ésta inspección es un trabajo que realiza el jefe de sector con regularidad para comprobar que estos locales cumplan con las normas establecidas y que no vendan bebidas alcohólicas a menores de edad.

“Estamos aquí para asegurarnos que los alumnos o jóvenes con uniformes escolares no ingresen al local a consumir alcohol y que ustedes cumplan con las normas establecidas por seguridad pública […] este es un trabajo de rutina que tenemos que hacer compartido, porque esto no solo compete a la Policía sino también a los dueños de estos locales y tenemos un colegio al frente y debemos evitar que los alumnos ingresen a este local”, informó la Capitán Mercado a uno de los dueños de un tragamonedas.

Hugo Salmerón González, propietario de un licorería valoró positivamente la inspección policial porque de esa manera se verifica que estos negocios cumplan con los horarios, que no se les venda a uniformados ni a menores de edad.

“Me parece muy bien que inspeccionen los negocios porque si hay algún cambio en las disposiciones que están bajando las autoridades, nosotros nos ajustamos a esas disposiciones. En la parte de afuera del local hemos colocado un cartel con todas las prohibiciones que la Policía nos manda para excluir a los clientes que no cumplan con esas normas y además nos reservamos el derecho de admisión para garantizar el orden y la seguridad de nuestro clientes”, manifestó Kenia Miranda, propietaria de Asados Lula en Villa Libertad.