La gastroenteritis afecta cada año a decenas de miles de personas en todo el mundo: inflamación del estómago y el intestino delgado, dolor abdominal, vómitos y diarrea son los síntomas más frecuentes.

La causa de esta molesta inflamación es el rotavirus en el caso de los niños, y el norovirus en los adultos.

Los investigadores buscan modos de combatirla, y una de las alternativas que están analizando es el "plasma frío", también conocido como plasma no térmico, según un artículo publicado en el medio especializado "m Bio".

Un equipo de científicos liderados por Birte Ahlfeld y Günter Klein de la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover, Alemania, examinaron el efecto del plasma frío sobre un gen de norovirus que había sido aislado de una muestra de materia fecal humana obtenida durante un brote de gastroenteritis en una base militar en el país.

Y vieron que, tras la aplicación del plasma, el número de partículas de virus se redujo entre 20 y 50 veces, ya que el plasma está compuesto por iones altamente nocivos con una actividad antimicrobiana potencialmente muy alta.

Para que esto se pueda trasladar a la vida cotidiana, se está planteando diseñar el generador de plasma frío, que consigue la ionización tras la aplicación de un campo electromagnético, como un dispositivo de mano.