Con cánticos y la tradicional encendida de las candelas, los fieles católicos celebraron este lunes el día de Nuestra Señora de la Candelaria.

Uno de los lugares donde más fervorosamente se vivió el amor por esta advocación mariana fue en la Parroquia del barrio capitalino Américas Uno, donde los devotos católicos celebraron junto al Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Silvio Báez, la solemne misa.

El religioso explicó que la celebración a la Virgen de la Candelaria está lleva de simbología, pero también de un hecho concreto que es festejado por todos los cristianos: la presentación del niño Jesús en el Templo de Jerusalén por María y José.

Báez señaló que el rito de encender las velas significa un encuentro con Dios.

“Para los creyentes el encuentro con el Señor es una experiencia de luz por eso hoy hemos empezado esta fiesta con las candelas encendidas, porque la luz nos evoca a Jesucristo que es la luz del mundo (...). El Señor viene a nosotros como luz para disipar la tinieblas del error, para que no le llamemos bien al mal y mal al bien”, refirió el obispo durante la eucaristía.

Para el religioso es necesario que en los cristianos prevalezcan los valores de la compasión, del respeto, de la dignidad humana y del sacrificio por los demás.

“Cuando todo es oscuridad estos valores no se ven y lastimosamente muchas veces la sociedad y el mundo están envueltos en tinieblas”, puntualizó.

Subrayó también la figura de María como elemento indispensable de la fe y camino de salvación para los cristianos.

Los parroquianos de la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria reconocieron en esta advocación mariana una gran inspiración, pues como Madre de Cristo siempre estuvo con él siguiendo el camino y la luz de la salvación.

La señora Isolda Castañeda refirió que las festividades en esta parroquia iniciaron el 19 de enero con la bajada de la imagen y continuarán el sábado cuando se tiene programado una procesión desde la Rotonda La Virgen hasta la Catedral de Managua.

“Es una manera de llevar la devoción hacia los marianos”, dijo Castañeda, quien refirió que mientras pasan los años más personas se suman a la devoción por la Virgen de la Candelaria.

Para dar una idea de cómo ha crecido esta comunidad, el día de la bajada de la Virgen se esperaba la asistencia de unas 500 personas, pero la sorpresa fue la presencia de no menos de 1 mil fieles venerando a la Madre de Cristo.