La fe y la devoción de los comerciantes del popular Mercado de la Virgen de Candelaria, junto a los creyentes del sector, se vio reflejada un año más con la celebración de su santa patrona la Virgen de Candelaria, la que año con año recorre las calles cercanas al centro de compras. Por más de quince años, la imagen ha sido motivo de agradecimiento por parte de quienes han recibido bendiciones y favores por parte de la hermosa imagen.

Oscar Emilio Obando, miembro del comité organizador de las festividades dentro del mercado, relata que la imagen ha venido siendo la patrona de los comerciantes desde antes de que el mercado se ubicara donde está actualmente, cerca del Cementerio General.

“Las festividades de Candelaria surgieron desde cuando el mercado estaba donde se conocía como el Mesón de las Masayas, allá en el parque de Candelaria y es ahí cuando donan la imagen que es la que aún conservamos y celebramos, una vez que el mercado se instaura en este sitio adoptamos a la virgen como nuestra patrona porque nos ha concedido muchos milagros”, destacó.

Parte de las actividades que se realizan en saludo a la virgen tomando en cuenta que los días de celebración son el 1 y 2 de febrero es la peregrinación de la imagen por los barrios Acahualinca, Barrio Cuba, Santa Ana, Monseñor Lezcano y otros barrios cercanos al mercado, luego se reza el rosario.

“Nosotros realizamos la octava el día domingo, siempre recorriendo los alrededores del mercado, luego la imagen regresa a su santuario dentro del mercado, muchos jóvenes confían y creen en la virgen porque además de deberle favores, ellos mantienen viva esta hermosa tradición” añadió Obando.

Las festividades religiosas en honor a Candelaria, se ha transmitido a través de muchas generaciones familiares, las que llegan a darle gracias por permitirles un año más de celebración.

“Estas festividades son parte de una tradición inculcada por mi abuelita, quien hace muchos años fue promotora de estas fiestas, hoy debido a su avanzada edad ya no puede ser parte de las fiestas, pero nosotros seguimos la devoción y la compartimos con mis nietos para que la tradición no muera” concluyó Martha López.