La Organización de Naciones Unidas (ONU), se pronunció este sábado en relación al asesinato del rehén japonés Kenji Goto, quien murió en manos del autodenominado Estado Islámico (EI), grupo que lo tenía secuestrado desde octubre en Siria.

Mediante una nota de prensa, el secretario general de la ONU, Ban ki-moon condenó este hecho y calificó de bárbara la ejecución del periodista, la cual fue divulgada por los extremistas, quienes buscan imponerse en Siria e Irak.

“Su muerte ratifica la violencia que muchos sufren en esos países”, dice el comunicado en el que además Ban exige la liberación, sin ningún tipo de condiciones, de todas las personas que están en poder de los miembros del EI y de los demás grupos terroristas.

En Contexto

El autodenominado Estado Islámico publicó un video el martes, en donde amenazaba con matar en 24 horas a Kenji Goto y al piloto jordano Muaz Kasasbeh.

El 24 de enero, el EI decapitó a uno de los dos rehenes nipones, de nombre Haruna Yukawa, y tras ello apareció en la web un vídeo que mostraba a Goto sosteniendo una imagen del cuerpo decapitado de Yukawa, y acusando al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, de su muerte.

También, los periodistas estadounidenses, James Foley y Steven Sotloff, han sido ejecutados por el EI.