Dos destacados profesionales ligados al medio ambiente revelan las complejidades del tema, que resultó en una sumatoria de errores cometidos contra el medio ambiente en la parte alta de la cuenca sur desde mediados del siglo XIX y que son causa de algunos de los males que ahora el Gobierno Sandinista intenta corregir.

Al respecto, el ingeniero y máster en hidráulica, Carlos Laínez destaca que los fenómenos naturales siempre han existido y el cambio climático es un acontecimiento que puso la alerta para saber cómo enfrentar los problemas ambientales de la cuenca sur de Managua, que generados en primera instancia desde hace casi 160 años, se siguen hoy enfrentando.

¿Cómo poder enfrentar esta situación?, se pregunta Lainez y revela que el caso de Managua es complejo y cuenta que el inicio de los problemas ambientales de la cuenca sur están motivados por el subdesarrollo, por la mentalidad de los agricultores que introdujeron el café en las sierras de Managua allá por 1850.

Afirmó el experto que cuando se quitó el primer árbol para poner el café, cuando se comenzó a construir trochas para sacar las cosechas al margen de los factores ambientales, de las bondades y limitantes del medio, entonces ahí comenzó este proceso de degradación de la cuenca y se comenzaron a generar los problemas.

“Siempre la naturaleza te devuelve la misma moneda”, destaca en máster en hidráulica, quien añade que 26 años después de haberse introducido el café, sucedió el aluvión que inundó toda la ciudad de Managua.

Cultivo del algodón afectó los suelos

Recordó Lainez que entre 1950 y 1955 se introdujo el cultivo mecanizado de algodón con tractores en la zona que hoy es Bello Horizonte, suelos que son muy frágiles, con lo que en  en época de lluvias se erosionaba, yendo a parar al lago de Managua a través de cauces que no estaban revestidos y comenzó a provocar inundaciones.

Destacó además que en 1950 el cauce de San Isidro de la Cruz Verde fue dirigido hacia Tiscapa, pero en esa época no tuvo mayor impacto porque Managua era un poblado pequeño, pero entre 1960 al 70 vinieron unos especialistas mexicanos a hacer un diagnóstico de la situación de Managua y dijeron que el problema estaba en la falta de un plan de manejo y de reforestación de la cuenca sur, tanto en la parte media y en la alta, pero las acciones se hacían abajo, siempre se atacó el efecto y no las causas.

También puso como ejemplo  el desvío subterráneo de las aguas del cauce de San Isidro de la Cruz Verde hacia el cauce oriental, presentado como la salvación de la laguna de Tiscapa, pero, agregó, lo que se hizo fue trasladar el problema de Tiscapa a el lago de Managua, poniendo en riesgo a la población de la zona por cuanto el cauce oriental se desbordó en los años siguientes.

“Las causas están arriba, por el desarrollo urbano acelerado y desordenado que realizan  ciertos urbanizadores que con el tal de ganarse unos centavos sobrecargan el sistema de drenaje deficiente de la ciudad, que es ya viejo y obsoleto”, explica el experto, quien aconseja realizar uno integral.

¿Qué es un sistema de drenaje integral?

Un sistema de drenaje integral tiene que estar compuesto por obras de reforestación, de conservación de suelos control de torrentes y pozos de infiltración, señaló el máster en hidráulica, quien aconsejo que a las urbanizadoras se les debe exigir que los excedentes de caudales que ellos van a generar, sean reinyectados al subsuelo en un 100 por ciento.

“Eso es posible porque el medio geológico de Managua es tan bondadoso que se reducirían los caudales, las inundaciones y se inyectarían los excedentes para tener agua disponible en cantidades suficientes para el consumo humano.

Estimaciones realizadas por el ingeniero Láinez revelan que desde mil 850 hasta la fecha, se ha sedimentado el lago Xolotlán por lo menos con unos 25 mil millones de metros cúbicos de los mejores suelos de la cuenca norte y  de la sur, lo que ha reducido la capacidad de almacenamiento del cuerpo lacustre.

Puente del Mitch en Tipitapa


Por otra parte recordó que con el huracán Mitch se construyó un puente pequeño, de 40 metros sobre el río Tipitapa, el cual estranguló la pasada del río, que antes de eso tenía una capacidad de descargue de entre 200 y 250 metros, pero tras la colocación de ese puente, aumentaron las inundaciones al estrechar el paso del agua de la vía fluvial.

Por otro lado el máster en ciencias ambientales, Kamilo Lara, consideró que los problemas que ha venido sufriendo Managua son una sumatoria de la falta de una correcta política ambiental a través de la historia, lo que se ha traducido en desastres sociales por la vulnerabilidad a que están expuestos los suelos de la capital nicaragüense.

De acuerdo a Lara, estos problemas se acrecientan por los del calentamiento global y las variaciones climáticas que están golpeando el territorio nacional en una situación a la que hay que adaptarse debido al mal uso en décadas pasadas de las cuencas hidrográficas y de un incorrecto ordenamiento territorial.

Violación a ordenanzas municipales

Señaló que desde el siglo pasado las actividades económicas se asentaron durante décadas sin tomar en cuenta el uso potencial de los suelos, violando abiertamente las ordenanzas municipales y la legislación ambiental vigente.

Señaló que en los altos de Ticuantepe no se ha respetado el uso del suelo, dando paso a grandes extensiones de cultivo de piña que sustituyeron masas forestales, cultivo que a su contamina con urea el manto acuífero de Managua, en tanto que han proliferado las urbanizaciones desde Ticuantepe hasta Mateare, en sitios que son reservorios de agua.

Lara señaló que por este problema generacional se ha visto afectado el relieve y  drenaje natural por corrientes que fluyen desde las alturas de El Crucero a una  velocidad promedio de 85 metros cúbicos por segundo, lo que ha formado grandes cárcavas que soltaron suelos que son depositados en laguna de Tiscapa, en la laguna de Nejapa y en el lago Xolotlán.

Lara atacó la costumbre de botar residuos sólidos en cauces, predios baldíos, alcantarillas y tragantes, que al atascarse provocan inundaciones, dañan viviendas y ponen en riesgo la vida de los pobladores, delito ambiental que es castigable por la alcaldía poniendo mano dura a los transgresores y llamó a usar la base del gobierno sandinista para concientizar a la población que puede ser parte de la solución y no de los problemas de Managua.