La presidenta argentina, Cristina Fernández, convocó hoy a todas las fuerzas políticas del país a tener un año tranquilo y unas elecciones en paz, al tiempo que anunció una sustancial alza en las pensiones jubilatorias.

La mandataria se dirigió a la Nación desde el Salón de las Mujeres del Bicentenario donde anunció un aumento del 18,26 por ciento en las jubilaciones, además de destacar otros avances del país.

El haber jubilatorio mínimo pasa a tres mil 821 pesos (445 dólares) y el máximo a 27 mil 998 (tres mil 255 dólares). La medida regirá a partir del 1 de marzo y beneficiará a más de siete millones de jubilados.

"Con mucho esfuerzo hoy quería estar aquí antes de partir a China", dijo la Presidenta, quien volvió a utilizar la silla de ruedas debido a su fractura de tobillo y aseguró estar "en pleno ejercicio de mis funciones, un poco averiada, como en la batalla naval, pero jamás hundida".

La jefa de Estado censuró a los medios y grupos que generan preocupación en la gente. "Los asustaron tanto durante todo el año, la gente se asustó. Siempre mienten. La gente deja de consumir por miedo".

Pero en diciembre "la gente se sintió como en una liberación y fue a comprar y disfrutar", dijo y destacó que Aerolíneas Argentinas amplió su red de vuelos a todo el país, al tiempo que los combustibles bajaron de precio. "Esto nunca había sucedido antes", recordó.

El Gobierno también acordó beneficios crediticios para pequeños productores de trigo y soja, según pactó con la Federación Agraria.

Flanqueada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, la dignataria rechazó críticas de opositores por sus declaraciones respecto a la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman, aunque no abordó el caso en particular.

El procurador investigaba el atentado en 1994 contra la asociación judía AMIA y fue hallado muerto de un tiro en la cabeza luego de lanzar una insólita y endeble imputación contra el Ejecutivo.

"Todos los argentinos somos iguales, la libertad de expresión y la libertad de prensa es para los 40 millones de argentinos, incluida esta Presidenta", afirmó Cristina Fernández, quien replicó que "nadie le puede decir que no hable".

Antes de terminar, instó a no permitir que le traigan al país "conflictos de afuera, que no son nuestros", recalcó y llamó a no permitir "que nos dividan; vayamos a las próximas elecciones en paz, con tranquilidad, con alegría", insistió y pidió que "defendamos Argentina más que al Gobierno".

"En silla de ruedas, con una pata al hombro, como sea, esta Presidenta va a estar al frente del barco como siempre lo ha hecho", concluyó.