La III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), recién concluida en Costa Rica, constituyó un claro reflejo de los nuevos tiempos para la región, donde prevalecen los llamados a la unidad con el respeto a la diversidad.

De hecho, constituyó un nuevo paso hacia la integración de los 33 países de la región y el aún por alcanzar sueño de unidad del Libertador Simón Bolívar.

La conclusión surge de los pronunciamientos de los jefes de estado y gobierno durante la cita, que se celebró el 28 y 29 de enero en el flamante Centro de Eventos El Pedregal, ubicado en el cantón Belÿn, a unos 10 kilómetros al oeste de la capital de Costa Rica.

Esa voluntad integracionista quedó plasmada en la Declaración Política aprobada por los mandatarios al mediodía del jueves 29, el principal documento que recoge las posiciones de los gobernantes.

Reafirmamos que la CELAC es el foro de diálogo y de concertación política por excelencia de los 33 países de la región, en el que se expresa nuestra unidad en la diversidad, se fomentan las posiciones comunes y el intercambio de experiencias en múltiples ámbitos, tanto regionales como globales, afirman los dignatarios en el documento.

Reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando sobre la base del consenso, resaltando el carácter multiétnico, pluricultural, plurinacional y diverso de la Comunidad en sus trabajos; y orientar nuestro trabajo regional, hacia la implementación de acciones con vocación e impacto regional que nos permitan encontrar soluciones conjuntas a desafíos y problemas comunes, agregan.

Esa voluntad política plasmada en el texto se reflejó en el ambiente amistoso con que se despidieron los mandatarios al término de la reunión y el traspaso de la presidencia pro témpore al presidente de Ecuador, Rafael Correa, por su homologo costarricense, Luis Guillermo Solís.

Correa en su discurso hizo un llamado a acelerar el proceso de integración y la unidad. "Hemos avanzado, pero hay que ir mucho más rápido", afirmó.

Correa apuntó que la región vive una nueva era, que deja atrás la época de la desunión, con la fundación de la Celac, el 3 de diciembre de 2011 en Caracas, Venezuela.

Aseguró que hay que trabajar para que los pueblos no se cansen de que sus gobernantes estén en cumbres frecuentes, mientras la población, sobre todo los más pobres, continúan en abismos.

Nuestros pueblos esperan de nosotros manos limpias, soluciones concretas, subrayó tras argumentar que los beneficios de la integración deben llegar a los habitantes de los países del mecanismo.

En ese sentido reiteró propuestas suscritas junto con el presidente Solís, para avanzar en planes que propicien el mejoramiento de las condiciones de vida de la población.

Una de las iniciativas busca eliminar la pobreza extrema en el corto plazo, para lo cual Correa indicó que la región cuenta con suficientes recursos.

El combate a la pobreza fue el tema central escogido por Costa Rica para la Cumbre y la necesidad de su erradicación la ratificaron los mandatarios, quienes aseguraron que pese a los avances alcanzados todavía existe un reto enorme en ese campo.

Las posiciones comunes se ratificaron también en otros temas importantes para la región, entre ellos la demanda para que Estados Unidos ponga fin al bloqueo impuesto a Cuba desde hace más de 50 años, calificado por Correa como una persecución criminal. El presidente de Cuba, Raúl Castro, destacó que "Nuestra América se ha adentrado en una época nueva y ha avanzado".

Desarrollar la unidad en la diversidad, la actuación cohesionada y el respeto a las diferencias seguirá siendo nuestro primer propósito y una necesidad ineludible, porque los problemas del mundo se agravan, subrayó.

Tras su fundación, la Celac celebró su primera cumbre el 27 y 28 de enero de 2013 en Santiago de Chile, y la segunda, el 28 y 29 de ese mes del año pasado en La Habana, Cuba.