Bombas de agua, palas, machetes, rastrillos y sobre todo cientos de manos voluntarias dispuestas a arriesgar su vida ante las llamas, son las principales herramientas con las que cuentan los departamentos de Managua y Masaya para prevenir y combatir los incendios forestales y agropecuarios durante esta temporada de verano.

El lanzamiento de la campaña contra incendios en estos dos departamentos se realizó en la Escuela de Sargentos “Andrés Castro”, ante unidades de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, los Bomberos, el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), y de la población organizada, quienes de esa manera han ratificado su compromiso de poner todo de sí para reducir el número de incendios y las áreas afectadas por los mismos.

El director ejecutivo del Instituto Nacional Forestal (Inafor), William Schwartz, puntualizó que la gran prioridad de quienes se han unido a esta campaña es la prevención, ya que de esto dependen los resultados a obtener.

Schwartz recordó que las brigadas voluntarias dispersas en las comunidades son la punta de lanza ante cualquier incendio y por tanto las que avisan a las autoridades sobre emergencias de este tipo.

“Lo importante es la prevención y para eso hay que promover esos valores de amor al medioambiente, de amor a la Madre Tierra”, expresó.

El director del Inafor recordó que en el 2013 hubo en Nicaragua 256 incendios, con 20 mil hectáreas de bosque afectadas. Esta cifra ascendió en 2014 a 339 incendios, pero a nada más 16 mil hectáreas calcinadas, esto gracias a la efectividad con que han trabajado las brigadas encargadas de la prevención y control de siniestros.

El Vice titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Roberto Araquistain, resaltó la voluntad del Gobierno de darle prioridad a temas como este.

Al respecto, recordó que fue Nicaragua, bajo la conducción del Presidente Daniel Ortega, el primer país del mundo en firmar la Carta del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad.

“Eso dice muchísimo de la calidad y capacidad que tenemos en nuestra dirigencia”, manifestó Araquistain para quien existe la imperiosa necesidad de cambiar ese modelo de desarrollo que no da importancia al tema ambiental.

De cara al plan nacional contra incendios forestales y agropecuarios, este año se tiene proyectado realizar 400 asambleas, más de 20 mil visitas casa a casa, y dar continuidad a la capacitación de más brigadistas.