"Es histórico, porque es la primera vez que el comité recibe en sus reuniones a un jefe de Estado y estamos muy honrados de que sea la presidenta Cristina Fernández", expresó el embajador ecuatoriano, Diego Morejón, presidente del Comité Especial de Descolonización de la ONU, poco después de la inauguración de sus sesiones en Nueva York, noreste de Estados Unidos.

Señaló que Argentina y Reino Unido "como les piden más de 40 resoluciones de la ONU, deben sentarse a negociar un tema que no es propiamente una descolonización, sino de soberanía".

Morejón enfatizó que el principal objetivo del comité es que "las partes negocien de una manera absolutamente pacífica".

El embajador ecuatoriano lamentó la "falta de voluntad" británica para negociar y dijo que no habrá ningún representante especial de Reino Unido en la sesión. Sólo asistirán delegados de la Asamblea Legislativa de las Malvinas, que anunciaron este martes un referendo para el 2013 entre los isleños sobre el "estatus político" del archipiélago para "acabar con el contencioso con Argentina".

No es la primera vez que Gran Bretaña enarbola la figura del referendo para contrarrestar el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas, y en todas las ocasiones previas, Buenos Aires ha destacado que esta iniciativa no alcanzaría para negar los derechos que reclama históricamente la nación suraméricana en el Atlántico Sur.

La población de las Islas Malvinas está conformada por unos dos mil 200 habitantes permanentes más alrededor de dos mil efectivos militares británicos que residen en la base militar. Más del 60 por ciento de la población actual son descendientes de la sexta generación de  colonizadores enviados por Reino Unido luego de hacerse con el control de las Islas.

Para los delegados de la Asamblea Legislativa de las Malvinas "no hay mayor debate", consideran que "las islas son británicas", agregó Morejón.

Argentina lleva años tratando de resolver esta situación en organismos internacionales como la ONU, que insta a reanudar “cuanto antes las negociaciones, a fin de encontrar a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a esta prolongada disputa”.

Asimismo, Argentina ha logrado el apoyo de los países latinoamericanos en el diferendo con Gran Bretaña, incluida la decisión de naciones del Mercado Común del Sur (Mercosur) como Brasil, Uruguay y Chile (asociado) de prohibir el ingreso a sus respectivos puertos de buques con la bandera de Malvinas.

El pasado 2 de abril, los argentinos conmemoraron el trigésimo aniversario de la guerra de las Malvinas, que enfrentó al Reino Unido y Argentina por la soberanía de las islas.

La posesión de las Malvinas, en el océano Atlántico sur, a 400 millas marinas de las costas argentinas, está en litigio desde 1832, cuando Reino Unido las ocupó. Desde 1965, Naciones Unidas han considerado a las Malvinas como un enclave colonial en territorio argentino y la disputa de soberanía fue motivo de guerra entre ambos países en 1982, dejando un saldo total de 649 militares argentinos muertos, 255 británicos y tres civiles isleños.