La muerte del fiscal argentino Alberto Nisman aparece rodeada hoy por muchas interrogantes y ahora surgió una nueva arista: manejaba un Audi que pertenecía, según se difundió, a un operador en Argentina de un connotado oficial de la CIA.

El periodista Juan Cruz Sanz afirmó en su cuenta en Twitter -posteriormente fue cerrada- que el auto pertenece a la empresa Palermopack S.A., cuyo dueño es Fabián Aníbal Picón, socio de Eugenio Ecke, alias Pipo, operador en el país del exagente de la CIA Frank Holder.

El ejecutivo de esa firma no le extendió a Nisman la tarjeta de circulación, pero sí potestad para disponer del vehículo.

Ecke y Picón comparten el mismo domicilio fiscal, señala la información, que agrega que Holder estuvo vinculado a un intento de golpe de Estado contra el presidente de Brasil Ignacio Lula da Silva y en el asesinato en Argentina en 2001 de la familia Perel en el balneario bonaerense de Cariló.

Mariano Perel, quien entre sus oscuros negocios vendió instrumentos de espionaje y estuvo ligado a la CIA, y su esposa fueron encontrados en un apartado hotel con un disparo en la nuca cada uno y su muerte sigue siendo hoy un enigma después de 14 años.

Hoy Frank Holder es consultor en tema de protección en Latinoamérica y propietario de un imperio que brinda servicios de seguridad privada en la región.

Ecke su operador en Argentina es jefe de seguridad en el Grupo Exxel y también está vinculado con los servicios de inteligencia. Picón además, es sobrino político de Jorge Anzorreguy, abogado del Grupo Clarín, según escribió el periodista Cruz.

Además, fue investigado entre otros en la causa de las escuchas ilegales del gobernador de Ciudad Buenos Aires, Mauricio Macri, y el investigador era Nisman.

El fiscal también apareció muerto en su apartamento de un tiro en la cabeza luego que lanzó una denuncia contra la Presidenta y el Canciller. Su imputación y muerte son aprovechadas por la oposición, en particular Clarín, para desatar un estrepitoso escándalo político.

Nisman investigaba la presunta participación de cinco ciudadanos iraníes en el atentado en 1994 a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), pesquisa que según afirmó el abogado Juan Labaque la dirigía la CIA a través de Antonio Stiusso.

Ese último fue jefe de la Dirección de Operaciones de Contrainteligencia hasta que fue separado del puesto en diciembre pasado por la mandataria Cristina Fernández.

En torno al Audi ahora emerge la interrogante de por qué Nisman usaba un carro de alguien a quien investigó, y cuyo propietario (Picón) es yerno de quien está acusado de desviar la causa AMIA, el jefe de Inteligencia en los años de 1990 Hugo Anzorreguy, el hermano de Jorge, exjuez y ahora abogado de Clarín.

Para entender la dudosa muerte de Nisman, según la sigue calificando la investigadora Viviana Fein, "debemos seguir de cerca todo", escribió el periodista Cruz, pero por el momento esta arista no es objeto de pesquisa por la fiscal, al menos por ahora.

En los últimos pasos de la investigación, la ex esposa y madre de las hijas de Nisman, la jueza Sandra Arroyo, estuvo declarando el viernes durante ocho horas y finalmente Gendarmería brinda protección a Diego Lagomarsino, quien dio el arma a Nisman y fue el último que lo vio vivo.

Al filo de la medianoche, la División de Homicidios de la Policía Federal terminó un operativo de más de cuatro horas en el complejo Le Parc en un nuevo procedimiento ordenado por la jueza de la causa. Habrían detectado irregularidades en el registro de entradas y salidas de personas.