El vicepresidente de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens representó este miércoles al presidente nicaragüense, Cmdte, Daniel Ortega Saavedra en la investidura indígena del tercer período constitucional del mandatario boliviano, Evo Morales.

Halleslevens se trasladó en helicóptero de la capital boliviana a la ciudad milenaria de Tiwanacu (70 kilómetros al oeste de La Paz) donde Morales brindó un discurso de más de media hora. En la ceremonia donde estuvieron varios mandatarios del mundo, delegados de gobierno y representantes de más de 30 etnias de la nación boliviana,

El vicemandatario nicaragüense al llegar a la ciudad de Tiwanacu pasó revista al Batallón Escolta Presidencial y saludó a su homólogo boliviano, el vicepresidente del Estado Plurijnacional Alvaro García Linera.

La agencia cubana Prensa Latina publicó en un despacho transmitido de la ciudad de Tiwanacu que el vicepresidente de Argentina, Amado Boudou dijo que la ceremonia significa reconocer las raíces de esta nación andina, pero también el futuro de Sudamérica como la integración de la denominada Patria Grande.

Además, manifestó emoción por ser testigo de un evento que -a su juicio- "llena el alma de energía y lo más ancestral de las culturas".

De igual manera, la vicepresidenta de Perú, Marisol Espinoza, consideró que la posesión originaria de Tiwanacu ilustra la cultura tradicional de los pueblos y es símbolo de la unidad de Latinoamérica.

"Rescatar la ceremonia tradicional, que es la ceremonia de nuestros pueblos, sobre todo la presencia de los amautas, que son sabios. Creo que es un reflejo de rescate de nuestras culturas ancestrales, un símbolo de unidad latinoamericana", apuntó.

Asimismo, el embajador de Alemania, Peter Linder, dijo sentirse impresionado por los rituales en los templos sagrados de Tiwanacu y aseguró que son una muestra de la fusión entre visiones del pasado con las del futuro.

Morales asumió este miércoles como líder de los pueblos indígenas de Bolivia en ese sitio, sagrado para la civilización andina.

La investidura incluyó una limpieza espiritual del gobernante, un sahumerio para pedir permiso e invocar el respeto de la Luna, el Sol y las estrellas, ofrendas a la Pachamama y la entrega del Tupaj o Tupay Qullana (cetro sagrado) que consagró su posesión.

Esa ceremonia ancestral precedió su juramentación oficial ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, que se efectuará mañana.en la capital boliviana.

Morales es investido en ceremonia indígena en Tiwanaku y reivindica la cualidad marítima como derecho ancestral
El diario boliviano La Razón en su sitio Web publicó la siguiente crónica escrita por el periodista Carlos Corz.

El presidente Evo Morales, con una túnica hecha con lana de vicuña y un gorro de cuatro puntas, ambas prendas repujadas en oro, fue investido en una ceremonia indígena en Tiwanaku. Desde la puerta del templete de Kalasasaya abogó por una “recuperación científica del pasado” y reivindicó la cualidad marítima boliviana como un derecho ancestral.

El acto empezó a las 09.00 con una “limpia” a Morales. Fue vestido con el traje indígena en el museo Lítico y luego se trasladó, escoltado por los amautas, hasta el templo de Kalasasaya, donde fue ungido en medio de incienso y rituales como líder indígena. Recibió dos cetros de mando con motivos ancestrales.

El vicepresidente Álvaro García y delegaciones oficiales de diferentes países y organismos internacionales participaron de la ceremonia, que se realiza desde el 2006, en la primera gestión del mandatario. Morales empezó el discurso en aymara y continuó en castellano. “Tiempo de un gran parto, parto de la esperanza, de la unidad, de la armonía, de la felicidad y de nuestra filosofía de vida”, señaló.

Hizo un recuento sobre políticas de exterminio de indígenas en regiones como Estados Unidos, donde, señaló, instalaron reservas comparadas con zoológicos. En el Cerro Rico de Potosí perdieron la vida, afirmó, 10 millones de indígenas en la colonia. “A pesar de tanto sufrimiento y masacre, nunca nos hemos rendido”, señaló.

“Hacemos esta ceremonia para agradecer a nuestros líderes, hombres y mujeres, que han entregado su vida por nosotros”, señaló y mencionó a líderes como Túpac Katari, Bartolina Sisa, Zárate Villka, al indio Gerónimo, al Oso Blanco, a Toro Sentado, y a los líderes de África. Además evocó a Marcelo Quiroga Santa Cruz y al padre Luis Espinal.

Tiwanaku es una ciudad milenaria enclavada en el altiplano boliviano, centro ceremonial y de relacionamiento científico y comercial, destacó. “Nuestro territorio abarcada desde las costas del Pacífico, desde entonces teníamos cualidad marítima, nuestro mar que se nos quiere negar hoy”, sostuvo en parte del discurso.

Bolivia decidió llevar el diferendo marítimo con Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), donde el trataniento de fondo de la demanda está supeditada a la resolución de un recurso de incompetencia presentado por la administración de Michelle Bachelet.

Morales destacó los avances de la cultura tiwanacota y explicó que el objeto del denominado proceso de cambio no es recuperar el pasado con una visión romanticista. "Se trata, más bien, de una recuperación científica de lo mejor de nuestro pasado, para combinarlo con la modernidad, pero no con cualquier modernidad, sino con la modernidad que nos permita hacer industria sin dañar a la Madre Tierra, con modernidad que nos permita hacer desarrollo con equilibrio con nuestra Pachamama", sostuvo.

Insistió que la pobreza es resultado de las políticas del capitalismo y reflexionó sobre la necesidad de proteger el medio ambiente. "Hay que parar esta loca carrera de la destrucción del planeta", abogó.