Llegó la hora para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Este miércoles la diplomacia de ambos países inicia conversaciones en La Habana en donde se revisarán los convenios migratorios y la apertura de embajadas. Las reuniones se llevarán a cabo durante dos días y son la antesala a sus descongelados lazos después de superar medio siglo de enfrentamientos durante la Guerra Fría.

"Nuestro cambio de política hacia Cuba tiene el potencial para terminar con un legado de desconfianza en nuestro hemisferio", dijo el presidente Barack Obama en su discurso sobre el Estado de la Unión el martes por la noche, cinco semanas después de que anunciara un acercamiento con la isla.

En la primera jornada de conversaciones, las partes realizan su ronda migratoria semestral, en la cual suelen dar seguimiento a los acuerdos en la materia, los únicos que ambas partes tienen en vigor y que fueron firmados en 1994 y 1995. Para las rondas del jueves las partes buscarán sentar las bases para la futura normalización de relaciones.

En la ronda de diálogo migratorio de este miércoles, la delegación cubana está encabezada por la directora para EEUU del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla, Josefina Vidal; mientras que al frente de los funcionarios estadounidenses está el subsecretario para Latinoamérica del Departamento de Estado, Alex Lee.

Ambos ya fueron interlocutores el pasado julio en Washington, en la última ronda del diálogo migratorio, uno de los pocos intercambios oficiales que había entre los dos países antes del anuncio del restablecimiento de sus vínculos diplomáticos el pasado 17 de diciembre.

Esos funcionarios estadounidenses se encuentran desde el martes en La Habana mientras que la secretaria de EEUU para América Latina, Roberta Jacobson, llega este miércoles a la isla para participar el jueves en la primera reunión oficial sobre la normalización de relaciones que celebran ambos países, que rompieron vínculos diplomáticos en 1961.

Jacobson, que ya estuvo en Cuba en 2011 pero que entonces tenía un cargo de menor responsabilidad, se convertirá así en la representante del gobierno estadounidense de más alto rango que visita la isla en varias décadas.

Cuba a la expectativa

Cuba espera sostener un diálogo "serio y "constructivo" con Estados Unidos en estas conversaciones, según dijeron fuentes de la Cancillería cubana a medios locales.

"Estamos dispuestos a iniciar un intercambio serio entre estados soberanos, con el debido acatamiento de los principios de no injerencia en los asuntos internos y la observancia de la soberanía nacional de las dos naciones", manifestó el martes la fuente.

"Cuba no está normalizando relaciones con los Estados Unidos, Cuba está reestableciendo relaciones diplomáticas con Estados Unidos. El proceso de normalización es mucho más largo, mucho más profundo", dijo a periodistas un funcionario de la cancillería isleña que no estaba autorizado a dar su nombre.

El mensaje parecía dirigido a bajar las expectativas la víspera de la llegada de la delegación estadounidense y justo antes de que el presidente Barack Obama pronunciara su discurso sobre el Estado de la Unión, en el cual exhortó al Congreso a levantar el embargo comercial contra la isla.

"Estamos dando fin a una política que vivió más allá de su vigencia", dijo Obama. "Cuando lo que haces no funciona por 50 años, es momento de probar algo nuevo".

En relación a la cita migratoria, el funcionario indicó que Cuba expresará su rechazo a la política de "pies secos, pies mojados" que aplica Estados Unidos para los ciudadanos isleños y por la cual éstos reciben todo tipo de prebendas si logran llegar a suelo norteamericano. Si se les intercepta en el mar, son repatriados.

Según Cuba, se trata de un fuerte estímulo para la inmigración ilegal y el tráfico de personas.

El funcionario también dijo que, en esta cita, la parte cubana expresará su rechazo a la política vigente desde 2006 de "otorgarle parole a los profesionales y técnicos cubanos de la salud en terceros países para que abandonen su misión", como una forma de hostigar al gobierno de la isla y politizar su migración.

Las conversaciones entre La Habana y Washington llegan precedidas del discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado en la víspera por el presidente de EEUU, Barack Obama, quien dijo que el Congreso estadounidense debe empezar "este año" a levantar el embargo comercial a Cuba.
Los diálogos entre Cuba y EEUU que comienzan hoy tienen lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana.

La semana pasada, Obama puso en vigor las medidas tendientes a flexibilizar el embargo económico, financiero y comercial que Washington mantiene contra la isla desde hace más de 50 años a fin de presionar un cambio en el modelo político de Cuba.