En Kukra Hill, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, se viven tiempos de victorias y de mucha alegría, pues nuevas familias de este municipio se convirtieron en nuevos propietarios del programa Casas para el Pueblo al recibir sus nuevos hogares.

Familias que vivían en condiciones precarias, ahora viven llenas de felicidad, tener una nueva vivienda era parte de sus principales necesidades, mismas que el Gobierno Sandinista del Comandante Daniel Ortega Saavedra y de la compañera Rosario Murillo, les viene restituyendo bajo un modelo hermandad, cristiandad y solidaridad.

En un pequeño, pero bonito acto de amor y de solidaridad, las autoridades municipales encabezadas por el edil Pitry Sambola y la presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Vivienda Urbana y Rural (INVUR) Judith Silva, les hicieron entrega de las llaves a 28 mujeres cabezas de familia.

Haciendo uso de sus lenguas ancestrales, como el miskito, el mayagna, el inglés criollo y el español, estas mujeres agradecieron al Comandante Daniel, a la compañera Rosario Murillo, el poder ser parte de la numerosa lista de familias que ahora viven en condiciones de dignidad, en un hogar que les hace tener una nueva vida.

Entre las nuevas protagonistas de este programa, se encuentra doña Jamileth Uzaga Allens, quien se declaró muy contenta de tener un nuevo techo en el que habitarán 4 personas, ella, su esposo y dos hijos.

“Me siento muy alegre sabe, en mal condición estaba, mi casita estaba muy mal, me mojaba y ahora me siento alegre porque tengo una casa nueva”, expresó doña Jamileth.

Al momento de ser entrevistada, no pudo evitar llorar, primero porque su principal sueño, el Gobierno Sandinista se lo estaba cumpliendo, pero también se emocionó porque su madre no pudo ver el hogar levantado.

Doña Jamileth relató que su madre falleció cuando le estaban construyendo la casita “ella estaba emocionada para ver mi casa, pero antes que estuviera (construida) falleció porque estaba enferma”.

Yanuari Romero López, recibió las llaves de su vivienda junto a su hija, su marido no pudo llegar porque estaba trabajando en los plantíos de palma africana, sin embargo eso no fue impedimento para vivir uno de los momentos más felices de su vida.

“Mis lagrimas son por la emoción que uno siente, tanto tiempo esperando en tener nuestra casa y (ahora tenerla) eso hace que uno se sienta alegre y uno llora a veces. Yo no tenía casa, vivía posando en una casa, pero ahora como tengo mi casa, gracias a Dios en primer lugar y al presidente que tengo mi nueva casa”, comentó Yanuari.

Aseguró que cuando vivía en casa ajena, no tenía condiciones de privacidad y todos “estábamos apretados” y ahora tiene suficiente espacio en su nueva vivienda compuesta de dos cuartos, un área de cocina y una sala.

“El presidente Daniel Ortega ha estado luchando para que las familias que necesitan de una vivienda puedan tenerla y por eso le damos gracias”.

Restituir derechos a familias del Caribe

En esta nueva entrega de viviendas, la compañera Judith realizó un anuncio que llenó de júbilo al pueblo de Kukra Hill, en los próximos días iniciará la construcción de 20 nuevos hogares para igual número de familias que viven en extrema pobreza en la zona conocida como Los Barracones, un sitio cercano a las instalaciones del antiguo ingenio azucarero.

Judith señaló que con la entrega de estas 28 casas, suman 165 familias a las que se les ha restituido el derecho a vivir con dignidad en los últimos 4 años, estos logros y victorias han podido ser posibles gracias a la alianza entre el Gobierno Sandinista y el gobierno local que dirige el FSLN.

“En ese compromiso cristiano, socialista y solidario, pero además en fe, familia y comunidad, en ese compromiso de llevarle el Bien Común a las familias, son más de mil personas, entre ellos niñas y niños que con hoy, con estas 17 viviendas, les cumplimos ese compromiso de llegar hasta este municipio olvidado por los gobiernos neoliberales”, citó Judith, quien patentizó ese compromiso de restituir derechos a las familias del Caribe nicaragüense. En esta región unas 2000 familias forman parte del programa Casas para el Pueblo.

En esta entrega de viviendas se hizo presente el sacerdote de origen español Enrique Córdoba, quien en cinco años de vivir en el país y particularmente en este municipio, ha sido testigo de los cambios positivos que han tenido las familias.

“He venido viendo que despacito vamos venido creciendo, claro me gustaría que avanzáramos un poquito más (…) yo hace un año veía la vivienda de esta señora a la cual le tengo mucho cariño, era una vivienda de madera que prácticamente la casa estaba en el suelo, ver lo que tenía e ir ver lo que tiene ahora, junto a otras tantísima, realmente es una obra magnífica y mucha gente que estaba viviendo en malas condiciones, ahora está vivienda en una casita bonita, está bien abastecida con todo y que ellos ahora la cuiden, felicitó a todos los que están detrás de esta gran obra”, reconoció el sacerdote español.