Al menos eso se desprende de un análisis del secretario general de la comuna capitalina, compañero Fidel Moreno, quien resalta que más que las medidas y los proyectos que se desarrollen para prevenir y enfrentar las inundaciones, la columna vertebral de la solución tendrá que recaer como ya esta recayendo en el Modelo participativo del Poder Ciudadano, que moviliza a los ciudadanos en auxilio de los afectados en situaciones de emergencia.

"Hay un Modelo del Poder Ciudadano, hay un gobierno responsable como el del comandante Daniel y la compañera Rosario, que antes que nada, está pendiente de las familias que lo necesitan y vamos a estar cerca de ellas", recalcó el compañero Moreno, en alusión a la atención inmediata que se brinda a las personas afectadas por las lluvias y las inundaciones por la municipalidad, la Promotoría Solidaria de la Juventud Sandinista y las instituciones del Gobierno a través del Sistema Nacional de Prevención y Mitigación de Desastres.

"Estamos conscientes de que el reto es enorme, la gente no quiere inundarse hoy, pero de manera responsable tenemos que decir que los riesgos son muy altos todavía, tenemos inundaciones constantes y permanentes en una buena cantidad de barrios de Managua", dijo.

Eso ocurre a pesar de que la Alcaldía está invirtiendo más de 400 millones de córdobas en obras de drenaje que ayuden a mejorar integralmente el desagüe de las aguas, de que se han revestido 43 kilómetros de cauces y se revestirán 38 kilómetros adicionales este año; y que se construirán otras 20 micropresas, incluidas las cuatro que ya están en operación para evitar las inundaciones.

Un panorama difícil

Según Moreno, el origen de las inundaciones radica en que los managuas viven en un cuenca muy copiosa. Otro factor es la caída de aguas que esa cuenca tiene, desde los 900 metros en su parte más alta, hasta los 50 metros sobre el nivel del mar en la parte más baja. En otras palabras, las aguas de las escorrentías de la cuenca caen velozmente por un tramo de 16 kilómetros en cuestión de minutos.

Antes esas aguas se desplazaban con menos velocidad por las escorrentías naturales y una buena parte de ellas se infiltraba en el terreno y otra parte seguía por los cauces naturales.

Pero en realidad Managua fue construida al pie de la cuenca y funciona como un inmenso dique de todas esas escorrentías, apunta Moreno.

Con el paso de los tiempos las áreas altas e intermedias que antes se dedicaban a los cultivos y a los bosques, pasaron a ser cultivadas y otras fueron urbanizadas, provocando la impermeabilización de los suelos.

No es un problema exclusivo de Managua

Para el secretario general de la Alcaldía capitalina, el problema de las inundaciones no es exclusivo de Managua, y sus causas se extienden a otros cuatro municipios cercanos, que también generan escorrentías y fuertes corrientes que terminan inundando la ciudad.

Se refiere a los municipios de El Crucero, Ticuantepe, La Concha, Nindirí y en menor escala Ciudad Sandino y Tipitapa. Desde esas zonas también llega gran cantidad de agua y corrientes.

En esos municipios vecinos hay un plan que está en marcha desde hace cuatro años, principalmente en la zona alta de la meseta.

Managua ha avanzado mucho en un Plan de Ordenamiento territorial, en uso de suelos y en el marco normativo para construir en diferentes zonas de la ciudad. Sin embargo, el avance no se equipara con el registrado en los otros municipios vecinos, que a juicio de Fidel Moreno tienen un marco normativo frágil, que habrá que fortalecer.

Esos planes a mediano y largo plazo plantean una normativa más rigurosa para el ordenamiento territorial, uso de suelos, planificación de las urbanizaciones ubicadas en la parte sur de la cuenca de Managua.

El compañero Moreno estima que se debe ser muy cuidadoso con esos planes y esas regulaciones, porque se necesita seguir construyendo viviendas para las familias que las necesitan, tampoco se puede ordenar reconstruir una urbanización; se trata más bien de exigir que se hagan las obras que no se hicieron, ejecutar obras complementarias  y no dejar ningún vacío al mediano y largo plazo.

"Estamos en esa lucha, creo que en Managua hay que seguir teniendo cuidado de que la regulación no se nos salga de las manos, porque realmente necesitamos viviendas, hay un déficit de viviendas enorme en la ciudad y la gente aspira y requiere una vivienda", consideró.

"Lógicamente, desde el Gobierno Sandinista se ha hecho mucho, para aportar a esta situación y el sector privado lo está haciendo también, hay diferentes iniciativas para aportar en esta dirección, pero bueno, tiene que haber un equilibrio. No podemos sacrificar una cosa ni la otra", añadió el compañero Moreno.

Las regulaciones deben contemplar también la definición del uso agrícola de los suelos, qué tipo de cultivos se usarán para facilitar la infiltración de agua, entre otros aspectos.

Obras ambientales para salvar la cuenca

La Alcaldía capitalina desarrolla una serie de obras ambientales en la zona norte de la cuenca dirigidas a mejorar la infiltración, con pozos que permitan inyectar más agua al manto acuífero, al tiempo que se ponen en práctica medidas de protección a los suelos.

Según Fidel Moreno hay mucha conciencia en la parte rural de Managua y de sus municipios alrededor de los temas ambientales y sobre todo en torno a las medidas ambientales para evitar las inundaciones.

"La gente está preocupada", comentó el funcionario del Poder Ciudadano de que las corrientes arrastren la capa vegetal o la capa con los nutrientes.

"Sí, hay mucha colaboración, hay mucha conciencia en este sentido, sin embargo, todavía se requieren más obras de protección ambiental", recalcó.

Régimen de lluvias ha cambiado

El compañero Moreno recordó que como efecto del Cambio Climático, ahora se registran precipitaciones atípicas como la ocurrida el pasado 29 de mayo cuando cayó una lluvia de 112 milímetros en menos de una hora.

Eso obliga a que las obras de prevención estén adaptadas a esos fenómenos generados por el Cambio Climático y que combinen diferentes aspectos.

Entre estos mencionó que las acciones se deben adoptar desde la Alcaldía como institución y desde el Modelo del Poder Ciudadano. "Realmente esto va más allá de nuestras instituciones, es una política del Estado que el Gobierno del comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo han instalado, que tiene que ver con una cultura de salvaguardar la vida en primero orden y poner al ser humano como el elemento más importante en el desarrollo de la sociedad".

En ese sentido se ha propuesto diagnosticar cuáles son los puntos críticos y cuántos son. Actualmente se han definido 80 puntos críticos en Managua y cada uno de ellos requiere de una estrategia particular.

Respuesta inmediata a emergencias con la comunidad

A la hora de un desastre o de una emergencia, la primera intervención viene del Modelo del Poder Ciudadano, los vecinos de la comunidad organizada. "Si hay una situación hay una respuesta inmediata de la comunidad", explicó.

"La comunidad organizada puede evaluar los daños, puede tomar las decisiones urgentes que tienen que ver con las evacuaciones, hacia adónde se va a evacuar y hay un plan preparado y decidido por el propio liderazgo de la comunidad para dar respuesta inmediata a una situación", recalcó.

Todo eso respaldado por las instituciones, el andamiaje del Gobierno Sandinista que va acompañando esa respuesta popular progresivamente. "Eso nos permite estar en corto tiempo en mayor parte de los lugares donde hay emergencias", refirió el funcionario del Poder Ciudadano.

Un elemento que destaca Moreno es que la respuesta por esta vía es de corto plazo y ya está en ejecución.

Para concluir Fidel Moreno indicó que siempre han existido inundaciones y viviendas que colapsan, pero ahora se conocen más los casos que ocurren porque "tenemos un Gobierno que está todos los días, en todos los lugares posibles y de manera inmediata".

"¿Por qué hoy tenemos más imágenes en los medios de comunicación sobre las inundaciones?", se preguntó y él mismo respondió: "Porque hay una respuesta inmediata que se construye hoy para los ciudadanos". Y con un Modelo participativo de los ciudadanos y de las comunidades.