Núñez explicó que siempre es necesaria “una locomotora” para poder despegar, “en un momento fue el café, en un momento fue el algodón, el canal puede ser  la locomotora para el despegue económico de Nicaragua y de Centroamérica”.

Destacó que el país tiene todas las condiciones geográficas y existe capital disponible en países del norte que estarían interesados en invertir los 30 mil millones de dólares que se ha calculado cuesta su construcción.

Además resaltó que existe la voluntad política del gobierno, la empresa privada, las fuerzas públicas de  Nicaragua, e incluso la comunidad internacional ve con buenos ojos la construcción del canal “porque aquí se beneficia  Nicaragua, Centroamérica y el mundo entero que ahorraría mucho  dinero por el transporte”, comentó.

Sin embargo el sociólogo explicó que el canal no solo hay que como una vía de transito para los barcos, porque además es una empresa que incluye  una producción de electricidad gigantesca.

“Además está acompañado de un programa de riego para el pacifico,  porque lo que se trata es ahorrar esa agua que todos los días se va al mar y transformarla en una turbina para que atraviesen los barcos  y transformarla en riego”, indicó.

Valoró que en cuanto se  apruebe la iniciativa de Ley en la Asamblea  y en cuanto se empiecen a hacer los estudios iniciales para su construcción,  la afluencia de capital a Nicaragua se desatará porque hay gente que va a ver a Nicaragua como una plataforma mundial del comercio.

Finalmente Núñez afirmó que el efecto multiplicador que tendría el canal sobre la economía nacional y regional es tan importante como su propia construcción.