El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), ha puesto a prueba la innovadora semilla de papa INTA KARU, la cual ha resultado todo un éxito en las parcelas productivas de Miraflores, Estelí.

El 19 Digital realizó una visita de campo hasta la Reserva Natural Miraflores, donde los pequeños y medianos productores han dado testimonio que la semilla del tubérculo les ha duplicado la cosecha en el corto plazo.

El compañero David Toruño, responsable del Centro de Desarrollo Tecnológico del INTA, nos explicó que se trata de una semilla mejorada en los laboratorios de Argentina y Holanda, pero adaptada a la variabilidad climática de Nicaragua, donde se le da un manejo especial.

"Como innovación, esta semilla la proporcionamos a los pequeños y medianos productores a bajos costos para que ellos obtengan mejores resultados en sus cultivos", anotó el especialista.

Los resultados han sido claros. Así lo reveló Julio González, uno de los productores que está siendo asistido técnicamente por el INTA, y quien asegura que el INTA-KARU es una tecnología que ha venido a revolucionar los rendimientos de sus cultivos de papa.

"Los cultivos han sido positivos, sobre todo en términos de rendimiento. Un quintal de semillas de INTA-KARU puede generar de 10 hasta 12 quintales por parcela, y eso es casi más del 40% de lo que generaba la semilla criolla", destaca el productor de Miraflores.

Los productores de papa del Diamante de las Segovias están realmente motivados. El Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo han orientado para este sector una serie de capacitaciones sobre la innovadora semilla, a través de las cuales las familias se han tecnificado.

"En mi parcela la he sembrado, la tengo en la etapa final. Prácticamente está finalizando, y ya le falta poco para comercializarla. Una manzana bien cultivada puede generar hasta 400 quintales. Es una papa de buena calidad y de buen tamaño", sostuvo Gerardo López.

Los expertos explicaron que los bancos de semilla (o túneles) de INTA-KARU son cultivados en climas cálidos (entre 1 mil 200 y 1 mil 350 metros sobre el nivel del mar), se les aplica regulación de temperatura y viento. La semilla se desarrolla en un término de 115 días, antes de entrar al proceso de postcosecha y siembra de campo.

El pequeño productor esteliano, Diómedes Pineda, refirió que un equipo técnico de asistencia del INTA le ha proporcionado no solo los conocimientos sobre este tipo de papa mejorada, sino también los insumos (semillas) para poderla cultivar en sus propias parcelas.

"Ellos nos dan la semilla, y nosotros nos encargamos se sembrarla, cuidar la plantita hasta su crecimiento y cultivo. Los técnicos nos apoyan, nos asesoran. Yo tuve buen resultado, porque mi rendimiento del cultivo se incrementó considerablemente", expuso.

Otra de las ventajas que los productores le ha atribuido al INTA-KARU es que es tolerante a insectos y plagas, por lo que bajaron sus costos en términos de insumos y fertilizantes para controlar insectos y vectores. Además que la semilla puede desarrollarse en una hermosa papa entre 25 y 35 gramos con un manejo agro-ecológico sostenible.