En el marco de la Jornada Mundial de Oración por la Paz que a principio de cada año realiza la Iglesia Católica, el Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano encabezó la Solemne Procesión de Cristo Rey que se realizó en la ciudad de Jinotepe, saliendo de la Parroquia San Antonio y concluyendo en la Parroquia Santiago de la misma ciudad, luego de haber recorrido junto al pueblo católico las principales calles de esta cabecera departamental.

Durante la actividad religiosa, en que el Cardenal Brenes portaba entre sus manos al Santísimo Sacramento, los fieles católicos entonaban cánticos en honor a Jesucristo como Príncipe de la paz, a la vez gritaban vivas a la Iglesia Católica, al Papa, al Cardenal y a la Paz como un don de Dios. También realizaban oraciones en las que rogaban al Altísimo para que la paz reine en Nicaragua y en el mundo entero. El recorrido se caracterizó por el completo orden y devoción de las y los participantes.

Al finalizar la procesión, el Cardenal Brenes Solórzano junto a los sacerdotes de la Zona Pastoral de Carazo presidieron una Solemne Misa en la que recordaron la Fiesta del Bautismo de Jesús, fecha con que se finaliza el tiempo de la Navidad. También se realizó una acción de gracias por cumplir un año el nombramiento cardenalicio del Arzobispo de Managua por parte del Papa Francisco.

Durante su homilía, el purpurado recordó la importancia de la paz y del bautismo en la vida cristiana: “Hemos realizado este peregrinaje con Jesús en las calles de esta ciudad, donde él ha pasado bendiciendo a cada una de las personas que se encontraban en sus hogares, esta actividad le corresponde cada año a nuestra Iglesia, el primero de enero se hizo en Managua, hoy domingo acá en Carazo y luego vamos para Masaya en otro fin de semana. La lógica de esta procesión con Cristo Rey en Año Nuevo es pedir el don de la paz que tanto necesitamos en el mundo entero” subrayó el Pastor de la Arquidiócesis de Managua.

“Hoy también recuerdo como hace un año exactamente, el Papa Francisco me nombró entre la lista de los Cardenales que él mismo escogió para ser uno de sus más cercanos colaboradores, eso, aparte de ser un honor, es un servicio que lo he asumido con amor y entrega. En la Fiesta del Bautismo del Señor les invito a recordar con alegría aquella fecha en que cada uno de nosotros fuimos bautizados, el momento en que dejamos de ser criaturas y comenzamos a ser hijos de Dios, porque eso es lo que hace el Bautismo, este sacramento nos convierte en Hijos de Dios”, destacó su Eminencia.

El sentir de los que participaron en la actividad fue de alegría y de emoción, ya que: “también nosotros queremos la paz en el mundo entero y sabemos que Cristo Rey del Universo va a permitir que reine la paz en nuestro país y en todos los continentes”, según dijo la señora Lorena Gómez.

“Estamos muy alegres porque siempre, cada año se hace esta procesión y ahora sobre todo con nuestro Cardenal que tenemos, nuestro Pastor, nuestro amigo, una persona muy cercana a nosotros los jinotepinos porque él fue párroco aquí en la Iglesia de San Antonio en tiempos de la guerra y sabe muy bien el amor que nosotros los jinotepinos le tenemos a él”, manifestó el señor Mario Orozco.

“Como católicos nos sentimos orgullosos de nuestra fe, de la presencia de Jesús en la hostia consagrada, en el Santísimo Sacramento del Altar, es lo más grande que podemos tener en nuestra Iglesia y sobre todo es más grande el saber que Jesús nos acompaña hoy con nuestro Cardenal y que todos nosotros, muchos por eso vestimos de blanco porque queremos que la paz siga reinando en Nicaragua y que también llegue a esos países donde aún hay guerras y conflictos”, expresó el señor Pablo Antonio Narváez.

Luego de la Procesión de Año Nuevo que se realiza tradicionalmente en Managua, la Arquidiócesis de Managua organiza la misma actividad en las Zonas Pastorales de Carazo y Masaya respectivamente en los domingos del mes de enero, donde se realiza la Procesión con Cristo Rey implorando a Dios el don de la Paz a como lo hace durante todo el mes de enero la Iglesia Católica en el mundo entero.