La iglesia católica universal celebró este domingo el Bautismo del Señor, festividad con la cual concluye la temporada de Navidad, y en Managua los fieles junto al clero lo celebraron con una eucaristía y el bautismo de más de 20 niños y niñas.

En la santa misa, oficiada por el Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano -quien este 12 de enero cumple un año de haber sido nombrado Cardenal por el Papa Francisco- se hizo un llamado al pueblo católico nicaragüense a recordar su fecha de bautismo y renovar la promesa bautismal hecha por sus padres al momento de recibir este primer sacramento.

“Creo en primer lugar que todos hemos recibido una gracia especial, el bautismo no es algo que nosotros nos lo ganamos ni hacemos un esfuerzo, sino que todo lo que recibimos en el bautismo es una gracia, un don de parte del Señor para nosotros y lo más grande es que de criaturas de Dios a través del bautismo nos convertimos en Hijos de Dios”, manifestó el Cardenal Brenes.

El alto prelado de la iglesia católica afirmó que celebrar el bautismo es poder sentir la voz del Señor, la misma voz que le dijo a Jesús en el Río Jordan: “Tú eres mi Hijo amado”, por lo cual este domingo todos debemos sentirnos amados por Dios, ungidos por el Señor a través del Espíritu Santo.

“Hoy es un momento muy especial por eso he querido junto con los feligreses renovar mis promesas bautismales que mis padres hicieron aquel 17 de abril de 1949 en la parroquia San Fernando de la ciudad de Masaya, así que todos hoy renueven su bautismo, aquellos que no saben su fecha busquen la fecha en que fueron bautizados para que podamos celebrar alegremente ese momento en que hemos nacido a la iglesia, hemos sido amados por Dios, hemos sido consagrados por el Espíritu Santo”, dijo el Arzobispo de Managua.

Bautismo es el inicio de una nueva vida

Para los padres de familia el bautismo es un momento muy especial en la vida no solo de los niños que son ungidos por el Señor, sino en la vida en toda la familia porque les brinda la oportunidad de iniciar una nueva vida, una vida de consagración hacia Dios.

“Es algo significativo para todos, porque todos sabemos que venimos con un pecado y ahora nos vamos a revestir de pureza, de alegría, empezar una nueva vida con nuestro hijo, algo que va a ser inolvidable para mí, para su papá y para él porque les vamos a inculcar que lo bautizamos y que siga creyendo en la iglesia católica”, comentó Yelbis Ferrufino.

“El bautismo es muy importante porque la niña sería ya una Hija de Dios, porque si no recibimos el bautismo no somos hijos de Dios y es el primer paso que se da para ir formando a nuestros hijos en la fe católica”, expresó Ivania Sánchez.