Estos jóvenes están conscientes hoy, más que nunca antes, que el futuro promisorio les pertenece y por lo tanto, se han involucrado en los cambios vertiginosos en favor de las mayorías que se observan todos los días, en todos los rincones de la Patria.

Estos jóvenes están convencidos que con el Gobierno Cristiano, Socialista y Solidario que dirigen el Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo, hay más educación, más becas y sobre todo, más participación en las decisiones del Gobierno del BIEN COMUN.

Los jóvenes campesinos, al igual que los jóvenes de la ciudad, olvidados históricamente, han sido poco a poco incorporados al desarrollo de Nicaragua, y todos los días su convicción se profundiza de que este país en realidad les pertenece, pues sus derechos les son restituidos con justicia y dignidad.

FUERZA Y PODER DE LA REVOLUCION

Es por eso que esta juventud ha dicho presente desde hace cinco años, involucrándose de lleno en todas las actividades dirigidas a buscar el BIEN COMUN de todos los nicaragüenses.

Estos son los jóvenes que, con alegría y sonrisas en sus juveniles rostros se han unido de lleno en las transformaciones sociales en beneficio del pueblo.

Como dijo recientemente la Primera Dama, Rosario Murillo “la juventud  es fuerza y poder de la Revolución Sandinista”.

Efectivamente, esta juventud nicaragüense es fuerza y poder, porque en ellos el binomio presidencial Ortega-Murillo ha puesto todas sus esperanzas (sin olvidar a los otros sectores), para que el futuro promisorio de la Patria sea una realidad.

Esta es la juventud, como dice la Primera Dama, Rosario Murillo, que emociona, porque se siente que el país va para adelante, con una juventud unida, creando un porvenir brillante que todos los nicaragüenses se merecen.

En esto radica la fortaleza del presente y del futuro que la Revolución Sandinista está creando junto al pueblo, para seguir cambiando Nicaragua, para que Nicaragua y los nicaragüenses sean más Cristianos, Socialista y solidarios.

LA MUJER NICARAGüENSE EN EL DESARROLLO DE LA PATRIA

La otra parte del motor que impulsa a Nicaragua, es precisamente la mujer, que ha sido vital con su inclusion real y verdadero en el engranaje de la sociedad.

En los últimos cinco años, miles y miles de mujeres fueron sacadas de la marginación en que la mantuvieron los gobiernos neoliberales. Con la llegada al poder del Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo, todo ese negro pasado ha quedado en el olvido.

A partir de ese momento, Ortega y Murillo se dieron a la ingente tarea de crear los exitosos programas sociales en ebenrficio de las gramdes mayorías, programas sociales reconocidos, muy a su pesar, por los “opositores” derechistas.

Así vemos hoy, que con los programas Ucera Cero, Hambre Cero, Bono Productivo, más educación, más viviendas y otros, la mujer nicaragüense fue sacada de la marginalidad en que la mantuvieron en el pasado.

NUEVOS CREDITOS PARA LAS MUJERES

Precisamente, la Primera Dama, Rosario Murillo, anunció que en los próximos días se reactivará el Programa Usura Cero, en el que más de 20.000 mujeres volverán a recibir los créditos que tanto éxito han tenido en los últimos cinco años.

A través de estos préstamos, las mujeres nicaragüense han desarrollado sus pequeñas empresas, disminuyendo considerablemente el desempleo y ayudando a la transformación económica de Nicaragua.

Por supuesto que a la par del apoyo al Programa Usura Cero, van también los otros programas ya anunciados.

A todos estos logros del pueblo se les llama RESTITUCION DE DERECHOS CON JUSTICIA Y DIGNIDAD.

DESAPARECE MODELO NEOLIBERAL

En la medida en que se consolidó el Modelo Cristiano, Socialista y Solidario con los jóvenes y mujeres en la vanguardia, en esa medida el modelo neoliberal o capitalismo salvaje, desapareció en Nicaragua para nunca más volver.

En este país, las transformaciones sociales en beneficio del pueblo son palpable todos los días y esas transformaciones significan la restitución de derechos de todos los nicaragüenses.

No se mira en lontananza un regreso al pasado. Lo que se observa es un futuro en que todo el pueblo nicaragüense viva en paz, tranquilidad, estabilidad e igualdad, como dijo el Presidente Daniel Ortega, al tomar posesión de su cargo el pasado 10 de enero.

Y esa paz, tranquilidad, estabilidad e igualdad, debe ser resguardada por una juventud nicaragüense que mira el futuro con mucha fe.