El trabajo coordinado entre las Comisarías de la Mujer y las Consejerías Familiares ha tenido un impacto muy significativo en la sociedad nicaragüense, ya que la articulación del esfuerzo de las distintas instituciones del Gobierno con la comunidad ha facilitado una mayor concientización ciudadana acerca de lo trascendental que es prevenir la violencia en el hogar.

En el Distrito I de la Policía Nacional están instaladas las oficinas tanto de la Comisaría de la Mujer como de la Consejería, esta última coordinada directamente por el Ministerio de la Familia. A estas oficinas llegan regularmente mujeres para interponer las denuncias, y dependiendo del caso se les ofrece la oportunidad del acompañamiento de los consejeros de la familia, ello con el objetivo apoyar las relaciones de pareja y la unidad en el hogar.

La Sub Comisionada Socorro Beltrán, jefa de la Comisaría de la Mujer en este distrito, recuerda que a raíz de la reglamentación de la Ley de Violencia hacia las Mujeres, se incorporó al procedimiento las Consejerías Familiares, lo cual ha repercutido en un descenso de las denuncias.

Asegura que esto se debe a que las instituciones están llegando directamente a los hogares, incidiendo en la prevención de la violencia mucho antes de que esa ocurra.

“Tuvimos un descenso de 600 y resto de denuncias en relación al año anterior”, señala Beltrán.

La jefa policial destaca que es posible prevenir la violencia en base al cambio de actitud, es decir, estar consciente de que hay que desmotar el sistema cultural familiar para avanzar en la construcción de una sociedad mejor.

Subraya que la prevención es lo más importante del trabajo que hacen las instituciones, ya que ocurrido el hecho lo que queda es pasar al procedimiento investigativo.

Douferla Gómez, jefa de la Consejería en Distrito I, expresó que si bien el reto ha sido muy grande los resultados han sido muy satisfactorios, pues en muchos casos se ha visto la voluntad de las parejas de mejorar su relación.

“Ha funcionado. Hay menos casos de violencia intrafamiliar”, manifiesta.

Gómez señala que parte del éxito se ha debido al papel que juegan las consejerías móviles, las cuales van a los barrios y con el apoyo de promotoras voluntarias se encargan de apoyar a las familias en la convivencia.

Explica que muchos casos donde hay malas relaciones de pareja o de familia se deben a la falta de comunicación, de allí que los promotores se valen del amor y el entendimiento para fortalecer la unidad en el hogar.