Autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) afirmaron que las condiciones climáticas en nuestro país no reportan mayores variantes, tomando en cuenta que continúa la influencia de altas presiones en gran parte del territorio nacional, así como los fuertes vientos, los que han alcanzado considerables velocidades y se espera que permanezcan en estas mismas condiciones.

“El registro que tenemos de nuestras estaciones meteorológicas nos indican que hay vientos sostenidos de 28 kilómetros por hora, la velocidad se mantiene de forma constante y las rachas andan por el orden de los 38 a 40 kilómetros por hora. Valores superiores se han presentado en Nandaime y Masatepe”, manifestó Marcio Baca, meteorólogo.

Así mismo, el especialista brindó algunas recomendaciones que deben ser tomadas en cuenta por la población, evitando de esta manera incidentes mayores.

“Debemos evitar las quemas de maleza porque el viento es un factor importante para la propagación del fuego, mantener precauciones para las embarcaciones menores en la navegación de nuestros mares puesto que el agua tiene poca resistencia hacia el viento y esto ocasiona oleajes importantes y no queremos que nuestros pescadores sufran incidentes” añadió.

Por otro lado, el doctor José Milán se refirió al comportamiento del fenómeno de El Niño, el cual continúa provocando calentamiento en las aguas del océano pacífico en las regiones 3 y 4 que son las regiones próximas a Centro América.

“Ahora nos encontramos en una fase en la que están ocurriendo una serie de fenómenos climáticos que no tienen mayor trascendencia para nosotros, por condición histórica tenemos tres meses en los que cualquier proceso que se desarrolle alrededor de la atmósfera y los océanos no tienen un mayor impacto sobre el régimen de precipitaciones ya que estamos en un periodo seco” destacó.

“Hay fenómenos que se están gestando, durante Diciembre se incrementó el nivel de temperatura en los océanos, lo cual pudiera ser en un futuro un indicador de establecimiento probable de un fenómeno del Niño débil, en dependencia si se acopla o no con la atmósfera, para ello el monitoreo que se realiza nos va a permitir que una vez que estemos próximos al periodo de invierno nos demos cuenta de la situación real”, concluyó.