La velada se desarrolló en el Arena Grand del Hotel MGM, donde el jurado falló con los siguientes guarismos: dos jueces vieron ganar a Bradley por 115-113, mientras el restante dio 115-113 para Pacquiao.

A pesar del fallo, Pacquiao -llevaba 7 años sin derrotas-, se mostró superior en varios pasajes del pleito, ante un rival que fue inteligente para impresionar al jurado.

Bradley empleó su buena técnica boxística pero Pacquiao, como es su costumbre, tiró golpes desde todos los ángulos que impactaron en la humanidad del nuevo monarca, quien lució bien en el comienzo.

El estadounidense mostró velocidad de desplazamientos sobre el ring. Su derecha se estrelló varias veces en el rostro del filipino, quien por momentos se plantó para descargar sus manos de contraataque.

Bradley lució mejor en el cierre de las acciones, quizás ganando los últimos dos rounds. Aunque no pareció que le había alcanzado para llevarse el triunfo.

Sin embargo, los jueces decretaron vencedor a Bradley, quien saltó de alegría en el ring, mientras Pacquiao tomaba con calma la derrota.

"Es una locura", dijo el promotor Bob Arum, que tiene como representados a ambos púgiles.

"Los jueces no sabían lo que hacían. Así destruyen el boxeo", añadió el veterano promotor, quien reconoció que la decisión controvertida de los jueces tuvo su positiva: "La revancha nos reportará mucho dinero", vaticinó.

En noviembre de 2011 Pacquiao ganó también por puntos y con polémica al mexicano Juan Manuel Márquez.

"He dado lo mejor de mí. Pero no fue suficiente", señaló el filipino, quien felicitó a su oponente y anunció que "sin ninguna duda" buscará una revancha.

Con este resultado, Pacquiao dejó su record en 54-2-2, con 38 nocauts, mientras que Bradley elevó su palmarés a 29-0, con 12 triunfos por la vía rápida.

En otro combate titular, el veterano púgil local, Randall Bailey se apoderó de la vacante corona welter de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), al noquear de forma sorprendente en 11 rounds, a su compatriota Mike Jones, quien perdió el invicto.

A su vez, el cubano Guillermo Rigondeaux, retuvo la corona supergallo de la AMB al noquear en quinto round al local Teon Kennedy.