DINAMARCA 1 - HOLANDA 0: LOS VIKINGOS CULTIVAN TULIPANES

Más allá de la mano en el área de Jacobsen, más allá del remate contra el poste de Robben, Dinamarca mereció -cuando menos- un empate. Era la Cenicienta del grupo, pero los vikingos no saben de guerras perdidas. Ya lo probaron en el 92, cuando fueron a la Euro como invitados de última hora y, pretensiosos, le ganaron a la terrorífica Alemania.

Holanda hizo un buen partido. Posiblemente, el mejor que le he visto en grandes citas en los últimos años. Confieso una cosa: los tulipanes fueron santos de mi devoción durante un par de décadas, cuando acunaban la pelota y abrían el campo como un acordeón. Pero hace tiempo que le dieron paso a la filosofía resultadista, y a mí -que sigo el fútbol por puro goce estético- me forzaron a la decepción.

Sin embargo, reconozco que Holanda -la derrotada Holanda- me llenó. Sobre todo en los primeros compases, donde enseñó tremendo repertorio ofensivo, con pressing sobre la salida, afán de posesión, libertades individuales y rotación constante. En esos episodios del partido, demostró que es un grupo trabajado, con estibas de oficio y plenitud en cada pedacito de terreno.

¿Qué pasó entonces? Lo de siempre. ¿Y qué es “lo de siempre”? La falta de carácter. O dicho de otro modo menos incisivo: la carencia de mentalidad ganadora. Lo que encumbra a Alemania, mata a Holanda. Después de un claro predominio tulipán, el joven volante Krohn-Dehli recogió un rebote fortuito al minuto 24, destrozó tres cinturas e hizo un túnel para el guardameta. A partir de ese instante, lo temía, a los Oranje les cambió la cara.

Quiero decir, que Holanda se empezó a desesperar y sus hombres rompieron a reclamarlo todo, como si no restaran dos tercios de contienda. Y los nórdicos, fríos como sus termómetros, se percataron de que el contrario estaba en coma anímico. Una vez más lo escribo: Dinamarca sabe, tiene y puede.

Los vikingos manejaron el desafío con solvencia. Poulsen dejó los calcañales en la cancha, siempre con acierto; Andersen, el arquero, lució cada vez que se le exigió lucir; y el equipo tuvo orden suficiente para aguantar el marcador.

Por el bando naranja, no voy a callarlo, las palmas para Ibrahim Afellay, que a despecho de su falta de minutos en la temporada, chutó mil y una veces con peligro -28 disparos a puerta firmó Holanda-, y para Van Persie, ese mismo que nunca logró enviar la Tango hasta las redes, pero no se cansó de cansarse de correr y batallar. Y, por supuesto, para Sneijder, un maestro dibujando asistencias.

Holanda, en fin, se apasionó más con el gol, y Dinamarca, dura, guapa, se llevó los tres puntos. El mundo es ancho y ajeno, dijo Ciro Alegría, y el fútbol -digo yo- es así de incomprensible.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Michael Krohn-Dehli.

Arbitraje: Regular.

Calificación del choque: 4 puntos.

FICHA TÉNICA

Estadio Metalist de Ucrania, Dinamarca 1 - Holanda 0 (1-0).

Dinamarca: Andersen; Jacobsen, Kjær, Agger, Simon Poulsen; Zimling, Kvist; Rommedahl (Mikkelsen, min.85), Eriksen (Schone, min,46), Krohn-Dehli; y Bendtner.

Holanda: Maarten Stekelenburg; Van der Wiel (Kuyt, min.85), Heitinga, Vlaar, Jetro Willems; Van Bommel, Nigel de Jong (Van der Vaart, min.71), Robben, Wesley Sneijder; Ibrahim Afellay (Huntelaar, min.71) y Robin van Persie.

Gol: min.24: Krohn-Dehli.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Mostró cartulina amarilla a Van Bommel (min.67), Poulsen (min.78) y Kvist (min.81).

ALEMANIA 1 - PORTUGAL 0: NADA COMO UN TEUTÓN

Hércules ante la Hidra de Lerna, llena de cabezas. Saúl ante la espada (esto no viene al caso, ni la frase es exacta, pero me hace recordar a un olvidado que se llamó Gastón Baquero). Portugal ante Alemania. El David arrojado contra el Goliath inmenso. Otra porfía desigual. Otra mordida del pez gordo.

Poco voy a decir de este partido. Era el primero de voltaje máximo en la Euro, y quedó por debajo de las expectativas. La única tricampeona del torneo se enfrentaba a los “tugas” de Cristiano Ronaldo, y ninguno de ellos justificó el caché mediático que antecedió al encuentro.

Como siempre que juegan los lusos, fue un choque complicado. De trabazones, marcas, nudos. Alemania atacaba con ineficacia sistemática, y Portugal se proyectaba a latigazos. Parecía que los nervios hacían de las suyas, y parecía, también, que habría un empate a cero. No obstante, Super Mario pudo dar un cabezazo, y sentenció.

¿Hubo algo más? Bueno, a decir verdad, un patadón de Pepe que botó en el larguero y sembró dudas sobre su validación -¿hasta cuándo la FIFA esperará para poner censores electrónicos en la línea de meta?-, y una anticipación providencial de Boateng cuando Cristiano se disponía a masacrar a Manuel Neuer. Poco más.

CR7, que busca en la Eurocopa una oportunidad para ganar enteros en la lucha por el Balón de oro, no brilló a su nivel. Mientras, Messi -su adversario jurado en la carrera- le hacía tres goles a Brasil en Nueva Jersey. Duro golpe.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Mario Gómez.

Arbitraje: Bueno.

Calificación del choque: 3 puntos.

FICHA TÉNICA

Arena de Lviv, Ucrania; Alemania 1 - Portugal 0 (0-0).

Alemania: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber y Lahm; Khedira y Schweinsteiger; Müller (Lars Bender, min.90), Özil (Toni Kroos, min.66) y Podolski; y Gómez (Miroslav Klose, min.79).

Portugal: Rui Patrício; Joao Pereira, Pepe, Bruno Alves y Fábio Coentrao; Miguel Veloso, Rául Meireles (Silvestre Varela, min.79) y Joao Moutinho; Nani, Hélder Postiga (Nélson Oliveira, min.70) y Cristiano Ronaldo.

Gol: min. 72: Mario Gómez.

Árbitro: Stéphane Laurent Lannoy (FRA). Amonestó a Hélder Postiga (min.13), Fábio Coentrao (min.60) por Portugal, y a Badstuber (min.43) y Boateng (min.69) por Alemania.