La ilegítima ocupación colonial, que data del 3 de enero de 1833, se ve agravada en la actualidad por el "provocativo y continuado desprecio al derecho internacional manifestado por la persistente renuencia del Reino Unido a reanudar las negociaciones" sobre el tema, denunció la cancillería local.

En un comunicado difundido a propósito de la efemérides, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto subrayó que esta ilegitimidad se agudiza por la presencia de la base militar establecida en el Atlántico Sur, invocando falsas necesidades de defensa.

Además, por el constante desarrollo de actividades ilícitas y unilaterales en la zona disputada, que abarca no solo a las Malvinas, sino también a las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Al referirse así a las labores de exploración y prospección petrolera y a los ejercicios bélicos que viene realizando el Reino Unido en la zona en litigio, el texto subraya que las mismas son contrarias a las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las ONU.

América Latina, señala más adelante, ha sido unánime en su rechazo a la presencia militar británica en el Atlántico Sur y ha manifestado su preocupación por las mencionadas actividades unilaterales.

Menciona como ejemplo los diversos pronunciamientos de las cumbres de presidentes de los Estados Partes del Mercado Común del Sur (Mercosur) y Estados asociados, de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Otras regiones se han manifestado del mismo modo a favor de la reanudación de las negociaciones, tales como la Cumbre de Países Sudamericanos y Países Árabes (Aspa), la Cumbre de Países Suramericanos y Africanos (Asa) y el Grupo de los 77 más China, agrega.

Al cumplirse 179 años del despojo -indica- Argentina expresa su permanente y sincera disposición a reanudar el proceso negociador bilateral con el Reino Unido, tal como lo reclama la comunidad internacional.

La solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía permitirá poner fin "a una anacrónica situación, incompatible con la evolución del actual mundo post colonial", concluye el documento de la cancillería argentina.