La laguna de Asososca esta mañana del 31 de diciembre presentó de manera temporal un fenómeno denominado “volteo térmico” que ocasiona que sus aguas tomen un color verde turquesa y desprenda un “mal olor”, sin embargo esto no causa ningún tipo de afectación a las personas que ingieran este vital líquido.

El compañero Martín Brenes, Gerente de Gestión Ambiental de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado (Enacal) explicó que este fenómeno ocurre una vez al año entre finales de diciembre o inicios del mes de enero y es originado por las bajas temperaturas de las aguas.

“El fenómeno es denominado como volteo térmico y es originado anualmente por las bajas de temperatura que sufre el agua a bajas profundidades y la falta de oxigeno, esto permite que haya un material de descomposición normal de la laguna y se torne de su color natural que es incoloro a un tono turquesa y al fenómeno lo acompaña un olor característico a sulfuro o popularmente como un huevo podrido, un sabor nada agradable”, explicó Brenes.

Indicó que mientras esto ocurre, lo que hace ENACAL es suspender el bombeo de agua potable a un centenar de barrios por espacio de dos a cuatro horas y posteriormente se reanuda.

Este 31 de diciembre ocurrió el fenómeno en horas de la mañana y de acuerdo a Brenes, la situación estaría normalizándose en el transcurso de la tarde.

“Nosotros paramos los equipos de bombeo a fin de que la población no consuma esta agua, la cual no es perjudicial para la salud, pero da sensación de asco, un olorcito a sulfuro, pero repito no causa daño a las personas”, subrayó Brenes, agregando que Enacal somete el agua de esta laguna a estrictos controles a fin que sea consumida con todas las normas higiénicas.

Los barrios que fueron afectados por la falta de agua este 31 de diciembre se ubican en la zona del distrito II de Managua y otros ubicados en el Distrito III, I y IV.

Brenes indicó que la normalización del estado físico del agua en Asososca se regenera naturalmente y en esto contribuye los rayos solares de toda la mañana y parte de la tarde.

“La laguna tiene dos tonos ahorita, el tono natural del fondo (azul celeste) y el tono verde turquesa. El sol nos ayuda, es un elemento natural que ayuda a disipar los olores, el viento también y nuestros equipos de logísticas contribuyen a dar movimiento a las aguas”, agregó el funcionario de Enacal, quien determinó que cuando usted este leyendo la nota, es muy probable que la situación se haya normalizado en los barrios afectados.

De la laguna de Asososca se bombea diariamente unos 120 millones de galones de agua potable, mismos que son servidos a centenares de barrios de un gran porcentaje de la población capitalina. Brenes finalizó diciendo que todos los días se realizan análisis y chequeos físicos a las aguas de la laguna de asososca, mismos que se extreman cuando se da este fenómeno natural.