Los nicaragüenses nos preparamos para despedir el 2014 y recibir el Año Nuevo con una serie de tradiciones, entre las que destacan la quema del “viejo o la vieja” como símbolo de olvidar todas aquellas cosas malas que nos ocurrieron en los pasados 12 meses y para renovar nuestra fe y esperanza que los futuros días tienen que ser mejores.

En los últimos años esta tradición de quemar o darle fuego al “viejo o vieja” ha aumentado considerablemente, tanto que ahora familias enteras ven en el mes de diciembre, la oportunidad de incrementar sus ingresos fabricando a estas peculiares figuras que son diseñadas de diversos colores y maneras.

Don Héctor Villareina aseguró que su familia tiene 15 años de estar fabricando estos muñecos de trapo y madera, iniciaron en el barrio de Sutiava en León y desde hace 2 años se vinieron a Managua y la respuesta que han tenido de las familias ha sido muy positiva.

“Hemos venido perfeccionando la técnica conforme el tiempo y hemos llegado a ser lo que es ahorita, un esqueleto de madera que yo lo inventé y todas las cosas que tienen y las coplas (frases) que tienen son hechas por mi”, dijo Héctor que tiene su venta de “viejos y viejas” de los semáforos de la Racachaca media cuadra al norte.

El viejo se alegra por el Canal
Entre las frases más ocurrentes e ingeniosas que están inscritas en el pecho de estos muñecos de trapo se encuentra una que dice “Que alegría que Nicaragua pronto va a cambiar, aunque sé que este viejo el Canal (Interoceánico) ya no verá”.

“Yo no sé si es ironía esta cosa de mis cosquillas, pero creo que es pajuelía lo que inventó todos los días”, dice otra frase, pero también los viejitos dan consejos a las familias como “buen provecho a las familias a la hora de celebrar, pero no se pasen de traguitos si van a manejar”.

Dijo que en referencia del Gran Canal, lo menciona en uno de sus mensajes, porque el viejo se alegra de esta mega obra, porque vendrá a mejorar las vidas de las futuras generaciones.

“Quienes van a ver el Canal, nuestros hijos, nuestros nietos, nosotros porque ya estamos viejitos, pero gracias a eso va haber mejor posición económica en nuestro país”, dijo Héctor que aseguró ha vendido unos 300 muñecos de trapo cada uno con valores entre los 500 y 600 córdobas.

René González, un conocido dirigente deportivo nicaragüense, se contagió de esta tradición por primera vez y compró un “viejo” para darle la despedida al 2014 en su vivienda ubicada en una de las playas del pacifico.

“Yo como un gran amante de la cultura y las tradiciones nicaragüense me ha llamado la atención que este simpático evento se esté trasladando a Managua y por eso estoy aquí en este penúltimo día del 2014 comprando un viejo que representa este año para llevarlo a la playa y desde ahí ver que está tradición se realice en la playa”, dijo González.

Agregó que este 2015 el proyecto del Gran Canal es un gran estimulo y crea mucha expectativa “el año 2015 es el año del Gran Canal en Nicaragua y nos ayudará a salir un poco de la pobreza que hemos vivido”.

En los diferentes negocios de venta de pólvora, también se está ofertando estos peculiares creaciones que simbolizan el año viejo, Santiago Membreño, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes Vendedores de Juegos Pirotécnico, aseguró que los viejos o viejas han tenido buena aceptación, a pesar que en estos lugares una de estas creaciones ronda los mil 200 córdobas, eso sí, con bombas y triquitraques incluidos.

“Aquí tengo esta guapa señora y conocemos ancestralmente que nuestros antepasados tenían esa tradición, así como en la Semana Santa queman a Judas, entonces seguimos esa tradición y le ofrecemos a la población lo que es el viejito de fin de año y hoy está acompañado por la viejita”, destacó Membreño.

Si la familia que mantiene esta tradición de quemar el año viejo y quiere comprar la pareja, en estos negocios de pólvora se les hace un atractivo descuento.

“En mi casa lo quemamos todos los años, porque de esa manera dejamos atrás las cosas desagradables que nos ocurrieron y le pedimos a Dios que nos bendiga con un buen próximo año”, declaró doña Matilde Jiménez que reside en el barrio Rigoberto López Pérez.

En Nicaragua además de quemar el muñeco que simboliza el año viejo, también se despiden celebrando en unión familiar, con música, comida, estallan juegos de pólvora y hay otros muchos que se comen 12 uvas una por cada uno de los meses del 2015.

Apenas llega las 00:00 horas del año nuevo, retumba por toda la capital y departamentos la quema de la pólvora, a la vez los nicaragüenses nos fundimos en abrazos y besos, como símbolo de unidad y armonía.