Durante el año 2014 la economía nicaragüense mantuvo un ritmo de crecimiento positivo, mismo que respondió a la demanda externa y la mejora en los términos de intercambio, así como a las exportaciones del sector agropecuario paralelo al crecimiento de la industria manufacturera.

Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN) el sector exportador fue el principal impulsor del dinamismo económico durante el presente año, lo que se ha visto reflejado en los esfuerzos productivos internos de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, la industria manufacturera y la extracción minera, complementario a la actividad comercial y el sector de hoteles y restaurantes.

“El desempeño del sector exportador se mantiene robusto, impulsado por una mayor demanda de los principales socios comerciales del país y una mejora de los precios contratados de exportación”, dijo Ovidio Reyes Ramírez, presidente del BCN.
El funcionario detalló que las exportaciones acumularon 2,204.5 millones de dólares de enero a octubre 2014, alcanzando una tasa de crecimiento interanual de 8.5 por ciento en dicho período, en tanto las importaciones se situaron en 4,418.1 millones de dólares a la misma fecha con un crecimiento de 2.2% interanual, mostrando una recuperación en los últimos meses del año, contribuyendo de esta manera ambos aspectos a una contracción de 3.4 por ciento en el déficit comercial de mercancías respecto al mismo período de 2013.

Señaló que el desempeño de las exportaciones de mercancías fue complementado por las exportaciones de Zona Franca, dado que éstas últimas totalizaron al mes de octubre 2,007.7 millones de dólares, equivalente a un crecimiento de 8.7% con respecto a 2013, siendo el textil, arneses y tabaco los productos que lideraron esa expansión.

Dinamismo económico fue dispar

Reyes Ramírez certificó que el dinamismo económico ha sido dispar en tanto que después de experimentar una aceleración en los primeros tres meses con relación al cierre de 2013, el panorama económico en el segundo trimestre del año se vio afectado por factores domésticos tales como los eventos sísmicos del mes de abril, el entorno contractivo en que se ha desenvuelto la actividad de construcción y la incidencia del bajo régimen de lluvia que afectó la producción agrícola en el primer período de siembra.

“Estos elementos incidieron en un menor ritmo de crecimiento de la actividad económica durante ese período y presionaron al alza el nivel general de precios. No obstante, la información preliminar del tercer trimestre del año muestra una aparente aceleración de las principales actividades económicas y el resurgimiento de otras, como el caso de la actividad de construcción, derivada principalmente de la recuperación de las obras residenciales y de servicio”, apuntó Reyes.

El presidente del BCN explicó que dadas estas circunstancias las perspectivas de crecimiento económico para 2014 se ubican en un rango entre 4.0 y 4.5 por ciento, mientras se prevé que la inflación finalice entre 6.5 y 7.5 por ciento.
Asimismo, aseguró que en el primer semestre del 2014 se registró un crecimiento acumulado del Producto Interno Bruto (PIB) de 4.3%, ubicando a Nicaragua como la economía de mayor crecimiento en el área centroamericana, seguida de Guatemala y Costa Rica que crecieron ambas 3.9 por ciento.

“La información del PIB para el segundo trimestre confirmó que, posterior a la aceleración del primer trimestre, la economía mostró un menor dinamismo bajo la influencia de fenómenos naturales, los cuales ubicaron el crecimiento interanual del PIB en 3.2 por ciento en el segundo trimestre, luego de crecer 5.4 por ciento en el primero”, apuntó.

Reyes Ramírez reveló que el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) en el mes de octubre mostró un crecimiento interanual de 4.7 por ciento, totalizando una variación acumulada de 4.1 por ciento al mismo mes, siendo la manufactura, silvicultura, pesca y minas, comercio, hoteles y restaurantes las actividades que apoyaron ese crecimiento acumulado, mismas que aportaron conjuntamente 2.2 puntos porcentuales al crecimiento observado.

“El IMAE presentó evidencias de aceleración a partir del mes de julio, especialmente en los sectores agropecuario y comercial, apoyadas por la mejora en los indicadores del sector construcción. Lo anterior sugiere que la actividad económica recuperó dinamismo a partir del tercer trimestre del año, consistente con el rango previsto de crecimiento”, enfatizó el funcionario.

Por otro lado, subrayó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional al mes de noviembre 2014 acumuló una tasa de variación de 6.5 por ciento respecto a diciembre 2013 y la inflación interanual se ubicó en 7.62 por ciento, superior a los 6.29% de noviembre 2013, la que ha sido inducida principalmente por los precios de los alimentos, aportando 63.5% de la inflación acumulada.

“Estos precios se vieron afectados por la sequía presentada durante el primer semestre y por una aparente mayor demanda agregada durante el segundo. Se espera que en el mes de diciembre disminuya la presión de alimentos y combustibles, finalizando la inflación en el rango previsto (6.5%-7.5%)”, comentó.

Mayor dinamismo económico en 2015

Aseveró que para el 2015 se espera un mayor dinamismo de la actividad económica, proyectándose una tasa de crecimiento entre los 4.5 y 5.0 por ciento, aceleración que se soportará en condiciones más favorables de la economía mundial, mejora en los términos de intercambio y la recuperación del dinamismo en el sector de construcción.

En referencia a los precios, Reyes argumentó que para 2015 se espera una inflación en un rango entre 6.0 y 7.0 por ciento, ello como resultado del esquema cambiario y de una inflación importada estable, originada en parte por bajos precios del petróleo, que se podrían ubicar entre 60 y 70 dólares el barril.