La gestión de algunos ministros tiene insatisfecho al presidente egipcio, Abdel Fattah el Sisi, quien en entrevista circulada hoy por medios oficiales dejó entrever una remodelación del gabinete en breve.

Necesitamos más esfuerzos del gabinete (...) No estoy satisfecho con el trabajo de algunos titulares, confesó el mandatario en un inédito diálogo con tres periódicos oficiales, Al Ahram (Las Pirámides, árabe) Al Akhbar (Noticias) y Al Gomjuriya (La República).

Precisó, sin embargo, que "dadas las actuales circunstancias la actuación del Gobierno ha sido satisfactoria", aunque insistió en que la renovación del equipo podría ocurrir antes de las elecciones legislativas, señaladas para marzo próximo, pero sin fecha fija aún.

A mediados de este mes el mandatario sustituyó al jefe de la Autoridad Nacional de Inteligencia, Farid el Tohany, por su lugarteniente, Jaled Fawzy, en medio de un aumento de los ataques en las ciudades contra policías y militares.

El Tohany, de 67 años, fue uno de los mentores de El Sisi en su recorrido hacia la jefatura de la Inteligencia Militar (la poderosa Mujabarat), de la cual fue promovido a ministro de Defensa por encima de otros oficiales con más antigüedad.

Respecto a los cambios en las gobernaciones, el Sisi afirmó que ocurrirá el mes próximo. Medios oficiosos estiman que hasta siete gobernadores provinciales estarán incluidos en la relación.

Enlazó los disturbios en las universidades del país, protagonizados por seguidores de la ilegalizada Hermandad Musulmana (HM, islamistas) con la baja del turismo, que muestra signos de reanimación, pero sin llegar a los niveles de 2010, cuando era uno de los pilares de la economía nacional.

Los universitarios pueden decir lo que quieran, pero sin destruir las universidades o acudir a la violencia (porque) en esas condiciones no podemos atraer el turismo, argumentó el mandatario, arquitecto de la deposición en 2013 del presidente Mohamed Morsi, miembro de la cúpula de la HM.

A fines de la semana pasada la Fiscalía General egipcia decretó la excarcelación o disminuyó las sentencias de estudiantes y activistas condenados por violar la Ley de Protestas.

El Sisi admitió que entre los condenados "de seguro hay estudiantes inocentes algunos pueden haber sido detenidos sin estar involucrados en los disturbios y he ordenado la formación de dos comités para revisar todos los casos".