El 22 de agosto del 2014 Nicaragua daba uno de los pasos más decisivos para el cambio de la matriz energética: ese día el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra anunció junto a los representantes de la empresa brasileña Queiroz Galvao que la construcción de la Hidroeléctrica Tumarín iniciará en el 2015.

Pero ese día la noticia fue mucho más allá, pues quedó establecido un acuerdo para construir también la hidroeléctrica Boboke, la cual junto a Tumarín representa más de 1 mil 300 millones de dólares de inversión y la generación de 323 megavatios de energía.

Solo Tumarín aportará 253 megavatios y cuando empiece a operar en 2019 cubrirá casi el 30% de la demanda nacional.

Con estos dos proyectos Nicaragua estaría dando el puntillazo necesario para eliminar la dependencia de los hidrocarburos.

Para dar una idea del impacto que tendrán estos proyectos, es importante señalar que desde el 2007 Nicaragua ha venido impulsando proyectos eólicos, geotérmicos e hidroeléctricos que poco a poco han venido disminuyendo la factura petrolera. Los resultados no se han dejado esperar y a lo largo del 2014 el 54% de la energía fue generada en base a recursos renovables.

Energía Eólica

A ello han contribuido especialmente los parques eólicos como Amayo, Blue Power & Energy y Eolo, instalados en el departamento de Rivas. En el mes de marzo de este año el Presidente de la República inauguró en esta zona el Parque Eólico Camilo Ortega. Este tuvo una inversión de 90 millones de dólares y tiene una capacidad de generación de 80 megavatios de energía.

Reconocimiento internacional

Todo esto ha sido reconocido por diversos organismos internacionales como el Banco Mundial, el cual a mediados de año catalogó a Nicaragua como un paraíso de energías limpias en la región Centroamericana.

A ello hay que sumar el Climascopio del BID. Este sitúa a Nicaragua entre los primeros países de América Latina más atractivos para realizar inversiones de este tipo. El informe destaca que desde el 2006 el país ha atraído más de 1 mil 600 de dólares en inversiones en energía renovable.

A estos reconocimientos hay que agregar la visita del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Durante la visita Ban Ki-moon se entrevistó con el Comandante Daniel a quien le expresó su admiración por la política energética que impulsa el Gobierno Sandinista.

Pero más allá del impacto sobre la factura petrolera, la energía limpia tiene beneficios indiscutibles paliando el cambio climático, lo cual también ha sido reconocido a Nicaragua en los foros mundiales donde ha participado.

Energía para todos

Si en la generación energética los resultados han sido muy positivos, en la restitución del derecho a la energía estos no son menos importantes. Desde la primera semana del año las brigadas de Enatrel se han movilizado por las regiones más alejadas del país desarrollando proyectos de electrificación. La meta es cerrar el 2014 con 1 mil 300 comunidades electrificadas.

Pero las proyecciones son mucho más ambiciosas. El objetivo es llevar el servicio a unas 4 mil comunidades hasta el 2016, con lo cual se estaría llegando a un 90% de cobertura nacional.

Para dar un ejemplo de la importancia que tiene la energía en Nicaragua, basta decir que el potencial de generación es superior a los 5 mil megavatios, ello a pesar que el país apenas consume en la actualidad poco más de 600.